lunes, 4 de marzo de 2019

Torsiones de ovario en ecografía

Aunque la clínica de esta patología es inespecífica, suele debutar con un dolor abdominal inferior severo, intermitente o continuo, y que se acompaña de náuseas y vómitos. Suele haber dolor a la presión en la topografía aproximada del ovario afecto, el cual suele ser con más frecuencia el derecho (algunos autores han propuesto que la vecindad del sigma podría ejercer un efecto protector sobre el ovario izquierdo). A nivel analítico, es relativamente común que se acompañe de una leucocitosis. 

La presencia de quistes, endometriomas o teratomas de gran tamaño suelen estar detrás de la torsión en pacientes en edad genésica. En pacientes adolescentes puede existir una hipermovilidad ovárica debida a diferentes causas y que predispone a esta patología pese a no presentar lesiones anexiales precursoras. 

La ecografía es la técnica de evaluación inicial ante la sospecha de una torsión ovárica, presentando una especificidad y un valor predictivo positivo variable según los diferentes autores pero que suele estar por encima del 90%. 

Pasamos a citar algunos de los hallazgos ecográficos que sugerirán el diagnóstico: 

  • Agrandamiento unilateral del ovario hasta 28 veces su tamaño normal. Suele medir más de 4 cm. 
  • El ovario se presenta hipoecogénico o hiperecogénico. También es posible que muestre una ecoestructura heterogénea debido a la hemorragia y edema del estroma ovárico. El infarto  de larga evolución puede conferirle al ovario un aspecto complejo con áreas de degeneración quística y hemorrágica. 

  • Lesiones quísticas periféricas que representan a los folículos desplazados, observándose un estroma central hiperecogénico. Aunque este signo del "collar de perlas" también se detecta en el síndrome del ovario poliquístico (SOP), es crucial distinguir ambos cuadros. En el SOP, el ovario con quistes periféricos conserva su morfología y su presentación es bilateral. 

  • El ovario afecto ocupa una localización media con relativa frecuencia. 
  • Presencia de líquido libre en pelvis hasta en más del 80% de los casos. 
  • Visualización de lesión anexial precursora. 
  • Torsión del pedículo vascular. 
  • Los signos observados en ecografía doppler son muy variables:
    • Lo más común es encontrar un pequeño o nulo flujo venoso intraanexial.
    • Ausencia de flujo arterial (menos común pero que indica peor pronóstico). 
    • IMPORTANTE: un flujo Doppler normal no descarta la presencia de una torsión y puede ser encontrado en casos de torsión intermitente o debido a la compensación producida por la vascularización ovárica dual proveniente de arterias ováricas y uterinas.
Ovario agrandado y que presenta una ausencia completa de flujo en eco-Doppler power. 



Fuente: Chang HC, Bhatt S, Dogra VS. Pearls and pitfalls in diagnosis of ovarian torsion. Radiographics. 2008;28:1355-68.

No hay comentarios:

Publicar un comentario