domingo, 24 de marzo de 2019

RECIST 1.1

La evaluación objetiva del cambio en la carga tumoral es importante para evaluar la respuesta del tumor a la terapia. Los Criterios de Evaluación de Respuesta en Tumores Sólidos (RECIST) fueron introducidos en 2000 por un Grupo de Trabajo Internacional para estandarizar y simplificar los criterios de respuesta tumoral. Las características clave del RECIST original, versión 1.0, incluían definiciones del tamaño mínimo de las lesiones medibles, instrucciones sobre cuántas lesiones seguir, y el uso de medidas unidimensionales para la evaluación de la carga tumoral general. 

Desde su creación, RECIST ha sido ampliamente aceptado como una medida estandarizada de la respuesta del tumor, particularmente en ensayos clínicos oncológicos. No obstante, con las innovaciones técnicas que se han ido produciendo en las técnicas de imagen, parecía necesaria una actualización. Es por ello que en enero de 2009, el Grupo de trabajo RECIST presentó una guía revisada de RECIST (versión 1.1) basada en una base de datos que consta de más de 6,500 pacientes con más de 18,000 lesiones específicas. 

Los principales cambios en RECIST 1.1 relacionados con las imágenes incluyen los siguientes: primero, el número de lesiones diana; segundo, evaluación de ganglios linfáticos patológicos; tercero, clarificación de la progresión de la enfermedad; cuarto, la aclaración de la progresión inequívoca de las lesiones no diana y quinto, la inclusión de 18 F-FDG PET en la detección de nuevas lesiones.


1. Lesiones diana:

La guía original de RECIST, versión 1.0, ya proporcionó definiciones de "lesión medible" y "lesión no medible". Las lesiones medibles deben tener un diámetro mayor de ≥ 10 mm en la TC con un grosor de corte de ≤ 5 mm (o un diámetro mayor de ≥ 20 mm en la TC no helicoidal con un espesor de corte de> 10 mm) o un diámetro más largo de ≥ 20 mm en la radiografía de tórax.

Las lesiones no medibles incluyen otras lesiones que no cumplen los criterios como lesiones medibles y comprenden:
  • Lesiones pequeñas con un diámetro máximo de <10 mm.
  • Metástasis esqueléticas sin un componente de tejido blando.
  • Ascitis.
  • Derrame pleural.
  • Diseminación linfangítica del tumor.
  • Enfermedad leptomeníngea.
  • Enfermedad inflamatoria de la mama.
  • Lesiones quísticas o necróticas.
  • Lesiones en un área irradiada.
  • Una masa abdominal no confirmada por imágenes.

Después de identificar las lesiones medibles y no medibles de acuerdo con la guía, las lesiones objetivo se seleccionan al inicio del estudio. Las lesiones objetivo incluyen todas las lesiones medibles (La versión RECIST 1.1 establece un máximo de 5 lesiones diana en total y 2 lesiones diana por órgano. ) y se registran y miden al inicio. Las lesiones diana se seleccionan según su tamaño (es decir, el diámetro más largo) y la idoneidad para mediciones repetidas precisas. La suma de los diámetros más largos para todas las lesiones objetivo se registra y se usa para la evaluación objetiva de la respuesta tumoral. 

No se requieren mediciones de lesiones no diana. Sin embargo, la presencia o ausencia de cada lesión no dirigida debe anotarse al inicio del estudio y en los exámenes de seguimiento




2. Ganglios linfáticos patológicos:

- Sólo se consideran medibles y evaluables como lesión diana los ganglios linfáticos de 15 mm o más en su eje corto. Por tanto, su medición debe incluirse en la suma de las mediciones de la lesión diana 
para el cálculo de la respuesta tumoral, en oposición al eje más largo utilizado para las mediciones de otras lesiones diana. 

- Los ganglios linfáticos con un eje corto de <10 mm se definen como "no patológicos". 

- Aquellos ganglios con un eje corto de ≥ 10 mm pero <15 mm, deben considerarse "lesiones no diana".



3. Progresión de la enfermedad. 

  • Respuesta completa (RC): desaparición de todas las lesiones diana, con ausencia de síntomas, normalización de marcadores tumorales y sin que aparezcan nuevas lesiones durante, al menos, 4 semanas. 

  • Respuesta parcial (RP): disminución de, al menos, el 30% de la suma de diámetros de las lesiones diana.
  • Progresión de la enfermedad (PE): cuando aumenta el 20% y se produce un incremento absoluto de al menos 5 mm en la suma de los diámetros de las lesiones diana. También se considera progresión cuando aparecen nuevas metástasis o progresan las lesiones no diana.
  • Enfermedad estable (EE): no hay suficiente reducción o suficiente incremento para considerarla RP o PE, respectivamente.

4. Progresión de lesiones no diana (non-target lessions).

La aparición de nuevas lesiones no medibles , así como una progresión clara en su tamaño (evaluado también con los criterios utilizados para la medición de las lesiones diana) sugiere la progresión de la enfermedad. Diagnóstico que es más consistente cuando se correlaciona con un aumento de los marcadores tumorales. RECIST 1.1 enfatiza que un aumento moderado en el tamaño de una o más lesiones no diana generalmente no es suficiente y que la progresión basada únicamente en el cambio en la enfermedad no diana en pacientes con EE o RP es extremadamente rara. 

5. Inclusión de PET con FDG en la detección de nuevas lesiones.

RECIST 1.1 proporciona una guía detallada para usar FDG PET para detectar nuevas lesiones. La inclusión de FDG PET, que evalúa el metabolismo de la glucosa del tumor, agrega un nuevo aspecto funcional de la evaluación de la respuesta a RECIST, que se hasta ahora se había basado exclusivamente en la valoración morfológica mediante mediciones de tamaño.



No hay comentarios:

Publicar un comentario