domingo, 26 de febrero de 2017

Aplicación del doppler en el estudio de la patología testicular

Presentamos un interesante artículo que aborda el estudio de la patología testicular y escrotal a través de la técnica doppler. En dicho trabajo no sólo se aborda las situaciones patológicas que requieren diagnóstico ecográfico, sinó también las características de la vascularización testicular en condiciones fisiológicas.


Lesiones focales hepáticas benignas. ¿Qué nos aportan las diferentes técnicas de imagen?

A continuación introducimos un póster presentado en el Congreso Nacional de la SERAM que permite realizar un primer acercamiento al estudio de las lesiones focales hepáticas a través de las diferentes técnicas de imagen. Su abordaje simplificado y ameno, ajeno a la artificiosidad de otros artículos, permite conseguir una visión de conjunto que dé pie a la lectura de estudios más específicos. 

viernes, 3 de febrero de 2017

Manejo de los quistes de ovario



A continuación aportamos las recomendaciones de manejo de los quistes de ovario con características benignas según lo establecido por la Society of Radiologists in Ultrasound. Dicha sociedad diferencia si el hallazgo de un quiste de ovario se da en una mujer en edad reproductiva o en una postmenopáusica. El otro criterio en base al cual realizar una recomendación diagnóstico-terapéutica es el tamaño del quiste. 

  • En mujeres en edad reproductiva:

    
1. Quistes ≤ 3 cm: hallazgos fisiológicos normales; A discreción del especialista describirlas o no en el informe radiológico; No necesita seguimiento.

    
2. Quistes> 3 y ≤ 5 cm: Debe describirse en el informe radiológico, explicando que son casi con toda probabilidad benignos; No necesita seguimiento.

    
3. Quistes> 5 y ≤ 7 cm: Debe describirse en el informe radiológico con una afirmación que sugiera la alta probabilidad de que sea benigno; Se recomienda un seguimiento anual por ecografía.

    
4. Quiste s> 7 cm: Debido a que su evaluación por ecografía es dificultosa en quistes de este tamaño, se indicará su estudio por resonancia magnética, pudiendo considerarse su evaluación quirúrgica.

 
  •  En mujeres posmenopáusicas:

    
1. Quistes ≤1 cm: Son clínicamente irrelevantes; A discreción del especialista describirlas o no en el informe radiológico; No necesita seguimiento.

    
2. Quistes> 1 y ≤ 7 cm: Debe describirse en el informe radiológico con la afirmación de que son casi sin duda benignos; Seguimiento anual, al menos inicialmente, con ecografía. Se puede optar por continuar el seguimiento anualmente o disminuir la frecuencia de seguimiento una vez que se ha confirmado la estabilidad o disminución del tamaño.No obstante, los que presentan un tamaño más cercano a los 7 cm, deben ser evaluados en intervalos regulares y constantes.

    
3. Quistes  > 7 cm:
Debido a que su evaluación por ecografía es dificultosa en quistes de este tamaño, se indicará su estudio por resonancia magnética, pudiendo considerarse su evaluación quirúrgica.


jueves, 2 de febrero de 2017

Diagnóstico de angiomiolipoma

El objetivo de esta entrada es clarificar las manifestaciones radiológicas del angiomiolipoma clásico, algunas veces mal entendidas por radiólogos y clínicos. No es inusual observar informes de ecografía en los que se establece el diagnóstico de "angiomiolipoma renal" de forma categórica ante el hallazgo de un nódulo ecogénico renal, error que puede tener consecuencias dramáticas, dado que el carcinoma de células renales (CCR) también puede manifestarse de esa forma. Aunque existen características ecográficas que pueden ir más a favor de una de las dos posibilidades, la ecografía no es un método diagnóstico fiable. 

  • Ecografía

La característica patológica típica del angiomiolipoma clásico es la presencia de grasa abundante. En ecografía casi siempre es marcadamente hiperecogénico con respecto al parénquima renal y, a menudo, es más hiperecogénico que la grasa del seno renal. Hasta este punto, sus características son indiferenciables de las del CCR. En lesiones de menos de 3 cm, la presencia de quistes intratumorales es sugestiva de CCR mientras que la existencia de un refuerzo acústico posterior es más común en los angiomiolipomas. No obstante, como ya se ha insistido anteriormente, el diagnóstico no se debe hacer por ecografía.

  •  TC:

En la TC sin contraste, la presencia de regiones de interés (ROI) con atenuaciones de menos de -10 HU permite la identificación fiable de la grasa. La presentación en TC de un angiomiolipoma clásico varía debido a la existencia de cantidades variables de grasa, vasos sanguíneos y componentes del músculo liso de la lesión. Cuando se evalúan con TC los angiomiolipomas con una pequeña cantidad de grasa, la adquisición de cortes finos (1,5-3 mm) y la obtención de mediciones de atenuación usando ROIs pequeños o incluso valores de píxel pueden ser necesarios para detectar la grasa que de otro modo no sería detectada debido al volumen parcial. Además, puede existir una hemorragia intratumoral, particularmente en lesiones mayores de 4 cm, lo cual aumentaría la atenuación medida, dificultando el diagnóstico de angiomiolipoma. 

No hay que olvidar que, aunque es raro, otros tumores como el liposarcoma, el tumor de Wilms y el CCR también pueden contener grasa.  

 

  • RM

La RM también puede ser útil para diagnósticar angiomiolipomas Los métodos actuales de RM no pueden utilizarse para diferenciar la grasa de las células de estirpe grasa, de aquella grasa localizada en el citoplasma de otros tipos de células. El diagnóstico de la presencia de grasa se basa en la cantidad de grasa intra-voxel, no necesariamente en el tipo celular. Por ejemplo, cuando hay células que no contienen grasa (sólo agua) en el mismo voxel que las células de grasa, la cantidad de grasa es generalmente insuficiente para ser detectado con la FS supresión de grasa técnica. Por otro lado, la técnica de desplazamiento químico permite ver cuando hay una pequeña cantidad de grasa, debido a que la supresión de señal ocurre cuando los voxels contienen tanto grasa como agua. Sin embargo, no distingue las células de grasa de otros tipos de células que contienen grasa intracistoplasmática. Por lo tanto, la supresión química puede no distinguir pequeñas cantidades de células grasas en un angiomiolipoma de las células que contienen grasa intracitoplasmática en el CCR. 

El patrón de supresión en las imágenes de fase opuesta parece ser importante. Cuando la pérdida de señal aparece en el borde de la lesión y del parénquima renal, se produce el llamado un "artefacto de la tinta india" y es sugestivo de angiomiolipoma. Sin embargo, las masas renales que demuestran pérdida de señala lo largo de la lesión mediante la técnica de desplazamiento químico (pero no pierden señal en las técnicas de supresión de la grasa ) pueden deberse a un CCR o bien a un angiomiolipoma con pequeñas cantidades de células grasas dispersas en toda la masa. 

http://clinical-mri.com/right-renal-angiomyolipoma/


Fuente: Jinzaki M, Silverman SG, Akita H, Nagashima Y, Mikami S, and Oya M. Renal angiomyolipoma: a radiological classification and update on recent developments in diagnosis and management. Abdom Imaging. 2014; 39: 588-604.