sábado, 26 de noviembre de 2016

Bloqueo del nervio ciático


Recomendamos la guía de NYSORA sobre los diferentes abordajes (anterior, subglúteo y transglúteo) para localizar el nervio ciático en los bloqueos. NYSORA es la Escuela Neoyorquina de Anestesis Regional (The New York School of Regional Anesthesia) y dicha guía es accesible a través de su web (www.nysora.com) o en el enlace que presentamos a continuación. La existencia de varios abordajes permite adaptar el procemiendo no sólo a las característcas específicas del paciente, sino también a las capacidades y experiencia del profesional. 

sábado, 19 de noviembre de 2016

Tendinopatías de rodilla por ecografía

A continuación recomendamos un artículos publicado por el Dr Fernando Jiménez Díaz de la Facultad de Ciencias del Deporte de la Universidad de Castilla la Mancha. Aparece publicado en la página web de la Sociedad Española de Medicina del Deporte (SEMED) y aborda alguna de las tendinopatías de más difícil diagnóstico ecográfico para aquellos radiólogos menos avezados. 

Puede acceder al artículo completo clickando en el siguiente enlace:

miércoles, 9 de noviembre de 2016

Criterios de ATA para manejo de los nódulos tiroideos

A continuación presentamos un par de esquemas con las recomendaciones de manejo de los nódulos tiroides en función de los hallazgos observados en la ecografía. Para ello, nos basamos en los establecido por la American Thyroid Association (ATA). Es recomendable acceder por este enlace a la obra completa.



Aportamos, asimismo,  otro artículo publicado en este blog anteriormente, en el cual se propone un manejo algo distinto:

- Manejo de los nódulos tiroideos detectados por ecografía

domingo, 23 de octubre de 2016

Clasificación de las roturas del subescapular

Click para ampliar

A continuación presentamos una clasificación de las roturas del tendón subescapular, basada en el trabajo de Laffose. 
  • Tipo I: Lesion parcial del tercio superior del tendón. Se puede clasificar en Ia (cuando existe un discreto desflecamiento del tendón en su inserción) o Ib (cuando existe una rotura de espesor parcial en sus fibras del tercio superior).
  • Tipo II: Lesión completa del tercio superior.
  • Tipo III: Lesion completa de los dos tercios superiores del tendón. 
  • Tipo IV: Lesión completa del tendón pero la cabeza esta centrada y con degeneración grasa tipo III según Goutalier
  • Tipo V: Lesion completa del tendón con la cabeza excéntrica produciendo impingement coracoideo y degeneración grasa tipo III según Goutalier
Fuente: Garavaglia G, Ufenast H, Taverna E. The frequency of subscapularis tears in arthroscopic rotator cuff repairs: A retrospective study comparing magnetic resonance imaging and arthroscopic findings. Int J Shoulder Surg. 2011;5:90-4.

domingo, 16 de octubre de 2016

Clasificación de Goutallier para la infiltración grasa del manguito rotador

La clasificación Goutallier es un sistema de clasificación utilizado para cuantificar la cantidad de degeneración de los músculos del manguito rotador, especialmente en el contexto de los desgarros de los tendones del manguito rotador. Comúnmente usado en la RM, se basa en el porcentaje de atrofia e infiltración grasa del músculo afecto. Los grados más altos (3-4) se correlacionan con los resultados más pobres después de la reparación quirúrgica del desgarro del manguito rotador.

Clasificación

  • Grado 0: normal 
  • Grado 1: algunas estrías grasas
  • Grado 2: menos de 50% de atrofiagrasa del musculo
  • Grado 3: 50% de atrofia muscular grasa
  • Grado 4: mayor del 50% 
https://www.researchgate.net/figure/261220787_fig2_FIGURE-2-Goutallier-grading-Examples-for-the-different-Goutallier-grades-Left-column

martes, 4 de octubre de 2016

Tipos morfológicos de acromion

La morfología del acromion se relacionado con la patología del manguito rotador. Algunos estudios clásicos abogaron por una mayor predisposición a sufrir la rotura de alguno de los tendones del manguito rotador. La clasificación de Bigliani, la cual inicialmente recogía tres tipos de morfología acromial en base a su aspecto en el plano sagital. A dicha clasificación se le añadió posteriormente un cuarto tipo.

  • Tipo 1: morfología plana (12% de los casos). 



  • Tipo 2: curvo (56%).

  • Tipo 3: ganchoso (29%). 


  • Tipo 4: convexo (3%). 



Fuente: fasanonet.com

lunes, 3 de octubre de 2016

Clasificación de las lesiones SLAP del labrum glenoideo

http://clinicalgate.com/15-labral-tears-of-the-shoulder/

Las roturas SLAP (Superior Labral Anterior Posterior) implican el labrum glenoideo superior, donde la porción larga del bíceps se inserta. A diferencia de las lesiones de Bankart y lesiones ALPSA, es poco frecuente (20%) su asociación a un hombro inestable.

  • Tipo 1: labrum superior deshilachado. La inserción tendinosa de la porción larga del bíceps está intacta. El tratamiento consiste en el desbridamiento de la porción de labrum afecta.
  • Tipo 2: desprendimiento del labrum y del anclaje del bíceps en el rodete glenoideo superior. 
    • En los pacientes más jóvenes (<40 años de edad), estos se asocian con lesiones de Bankart.    
    • En pacientes de edad avanzada (> 40 años de edad) que están asociados con desgarros del manguito rotador.
En el tratamiento se realiza un desbridamiento de la porción afecta del labrum, y una reinserción del labrum y del bíceps. 
  • Tipo 3: Rotura en asa de cubo del labrum sin extensión a la porción larga del bíceps. El tratamiento consiste en la resección del fragmento roto.
  • Tipo 4: Rotura en asa de cubo del labrum con extensión a la porción larga del bíceps. Resección del fragmento roto. En caso de que la afectación del tendón sea mayor del 50%, se recomienda la realización de una tenodesis.

martes, 6 de septiembre de 2016

Localización de las lesiones del labrum glenoideo

Para la localización de las anomalías del labrum glenoideo, se usa un formato de localización horaria, igual al de un reloj analógico.
  • De 11 a 1: cara superior del labrum. 
  • De 1 a 3: cara anterosuperior.
  • De 3 a 5: cara anteroinferior.
  • De 5 a 7: cara inferior.
  • De 7 a 9: cara posteroinferior.
  • De 9 a 11 horas:cara posterosuperior. 
La cara del reloj se aplica de tal manera que, por convención, la posición de las 3 en punto siempre es anterior en el plano de la imagen sagital, tanto en el hombro derecho como en el izquierdo.

 
Fuente: Modarresi S, Motamedi D, Jude CM. Superior labral anteroposterior lesions of the shoulder: part 1, anatomy and anatomic variants. AJR Am J Roentgenol. 2011 ;197:596-603.

lunes, 29 de agosto de 2016

Clasificación de las fracturas vertebrales

No es difícil encontrarse informes radiológicos en los que se cataloga como "acuñamiento" una fractura vertebral cuya morfología no se corresponde con dicho apelativo. Es por ello que aportamos la clasificación morfométrica de Genant, la cual no sólo diferencia fracturas en función de su morfología sino también del grado de pérdida de altura del soma vertebral. 

http://radiologyspirit.blogspot.com.es/2010/07/grading-of-vertebral-wedge-fracture.html

domingo, 21 de agosto de 2016

Roturas meniscales con desplazamiento 3: roturas radiales completas con desplazamiento

Una rotura de la raíz meniscal es un tipo de desgarro de menisco que afecta a su punto de unión anterior o posterior con la meseta central de la tibia. A menudo tienden a ser roturas radiales que se extienden a través de la raíz.

Aunque existen diferentes mecanismos etiológicos implicados, suele tener una naturaleza crónica. Este tipo de desgarro suele asociarse a roturas del ligamento cruzado posterior. 

En RM, evaluaremos este tipo de rotura en las secuencias ponderadas en T2. 

- En sagital, los bordes meniscales se pueden separar, apareciendo un espacio sin menisco, lo cual define el  signo del menisco ausente o del menisco fantasma.

https://www.researchgate.net/figure/235397764_fig3_Fig-3-MRI-image-showing-a-'ghost-sign'

- En coronal, las roturas de la raíz meniscales se asocian a menudo con la extrusión del menisco más allá del margen de la meseta tibial. Una extrusión del menisco de más de 3 mm se asocia a menudo con roturas que implican la raíz del menisco.

 
http://eorif.com/meniscal-tear-s83209a-8360

sábado, 6 de agosto de 2016

Tipos de atelectasia pulmonar

https://www.mja.com.au/journal/2006/184/6/middle-lobe-syndrome-pulmonary-manifestation-primary-sj-grens-syndrome

La atelectasia pulmonar se produce por una inflación reducida de la totalidad o parte del pulmón. Existen diferentes tipos de atelectasia clasificables en función de diferentes variables a considerar. 

Según su mecanismo etiopatogénico, se puede encontrar: 
  • Atelectasia adhesiva: se produce cuando existe un déficit de surfactante, lo cual impide que el pulmón pueda expandirse.
  • Atelectasia cicatricial: la pérdida de volumen se debe a la formación de tejido cicatricial en el espacio intersticial. Pueden observarse en la tuberculosis y en otros procesos inflamatorios crónicos que afecten al pulmón.
  • Atelectasia compresiva: existe una lesión ocupante de espacio itnrapulmonar que impide al pulmón expandirse adecuadamente.
  • Atelectasia obstructiva: Es el tipo más frecuente de atelectasia. Se produce por la reabsorción del aire alveolar distal a una obstrucción de vías aéreas mayores o de pequeña vía aérea, con la consecuente disminución del volumen pulmonar.
  • Atelectasia pasiva: la presencia de patología del espacio pleural como el derrame o neumotórax produce un efecto masa que impide la correcta expansión pulmonar. 
Según su extensión:
  • Masiva: produce un colapso completo de un pulmón. 
  • Lobar: afecta a un lóbulo pulmonar. 
  • Segmentaria: afecta a un segmento pulmonar. 
  • Subsegmentaria: ocupa menos de un segmento pulmonar. 
Según su morfología:
  • Lineal: es un área focal de atelectasia subsegmentaria con una configuración lineal, y que casi siempre se extiende hasta la pleura. Es comúnmente horizontal pero a veces oblicua o vertical. El espesor de la atelectasia puede variar desde unos pocos milímetros a más de 1 cm. La atelectasia lineal también se conoce como discoide o atelectasia en forma de placa.
  • Redonda: colapso pulmonar de morfología redonda asociada que se asocia con una pleura fibrótica invaginada y con un engrosamiento fibrótico de los septos interlobulares. En la mayoría de las ocasiones es consecuencia de un derrame pleural exudativo inducido por el asbesto y la cicatrización pleural que conlleva. No obstante puede ocurrir en cualquier enfermedad que asocie fibrosis pleural.
Según su patrón de calcificación:
  • Calcificación lineal.
  • Calcificación discoide.
  • Calcificación en forma de placa.

Ecografía Doppler de la vena porta (entrada antigua revisada)

El sistema venoso portal transporta sangre desde los intestinos y el bazo hacia el hígado. La vena porta comienza en la unión de las venas esplénica y mesentérica superior que convergen en una zona posterior al cuello pancreático, terminando en el hilio hepático y dividiéndose en una rama portal derecha y otra izquierda, que irrigan el correspondiente lóbulo hepático. 

Diámetro de la vena porta:

En un individuo sano, el diámetro de la vena porta no excede los 13 mm durante la respiración tranquila en decúbito supino, medido en el punto en el que la vena porta cruza por delante de la vena cava inferior. En estas circunstancias, un diámetro mayor sugiere la existencia de una hipertensíon portal, con una alta especificidad pero con baja sensibilidad. 

Dirección y velocidad del flujo portal: 

En una persona sana, el flujo portal es hepatópeto, es decir, hacia el hígado durante todo el ciclo cardiaco. 


La velocidad media del flujo portal es de 15 a 18 cm/s, aunque el intervalo de valores aceptados como normales es amplio (15-40 cm/s). La velocidad del flujo depende de la actividad cardiaca y de la respiración, lo que da una apariencia ondulada al registro de la onda portal.



Hipertensión portal:

Al presentarse una hipertensión portal, puede disminuir la velocidad de flujo portal y desaparecer las fluctuaciones de la velocidad. A medida que progresa esta hipertensíón portal, el flujo de la porta se vuelve bifásico (anterógrado y retrógrado) o incluso se puede producir una inversión del flujo (flujo hepatófugo). En estos casos, en ocasiones se puede observar una inversión concomitante del flujo de la vena esplénica.



En los casos en que la hipertensión portal es secundaria a una insuficiencia cardiaca derecha, es posible hallar pulsaciones en el registro Doppler. 


Arteria hepática:

En condiciones normales, el 70% del flujo sanguíneo que irriga el hígado llega por la vena porta, dependiendo sólo el 30% de la arteria hepática. Cuando una cirrosis origina una hipertensión portal, puede producirse un aumento compensatorio en el flujo de la arteria hepática. En estos casos, se observará una arteria hepática aumentada de calibre y con una velocidad de flujo aumentada en la ecografía Doppler.

Características de la evaluación con ecografía doppler color de la hipertensión portal:

  • Aumento del diámetro de la vena porta.
  • Aumento menor del 20% del diámetro de la vena porta durante la inspiración profunda o menor del 50% en las venas esplénica y/o mesentérica superior.
  • Pérdida del patrón ondulatorio de la onda espectral de la vena porta.
  • Tendencia al aplanamiento de la onda espectral de la vena porta.
  • Aumento de la velocidad del flujo en la arteria hepática.
  • Índice de pulsatilidad de la arteria hepática menor a 0,2.
  • Flujo portal hepatofugo.
  • Aumento del diámetro de la arteria hepática.
  • Índice de aceleración de la arteria hepática cercano a 1.
Fuente:
- McNaughton DA, Abu-Yousef MM. Doppler US of the liver made simple. Radiographics. 2011;31:161-88.
- Villa Velásquez H y Mantilla Suárez JC. Ecografía doppler del sistema venoso portal hepático. Med UNAB. 2006; 9: 128-37.

martes, 19 de julio de 2016

Is fasting a necessary preparation for abdominal ultrasound?

Aportamos un artículo antiguo publicado en una revista de acceso libre, en el que se cuestiona algunos dogmas aceptados en la mayoría de los servicios de radiología en cuanto a la preparación del paciente para los estudios ecográficos abdominales. En base a sus resultados sobre una muestra de 150 pacientes (dividida en dos grupos de 75, con y sin ayuno), no se obtiene diferencias significativas en la valoración de la vesícula biliar, páncreas o retroperitoneo entre los pacientes que ayunaron y los que no, y las que existen son achacables a otros factores como la obesidad y la presencia de gas gastrointestinal (no vinculado claramente a la ingesta según los autores). La muestra de este estudio es reducida y algunas conclusiones pueden pareer algo precipitadas. No obstante, trata sobre un tema controvertido y que suele llamar poco la atención de los investigadores.

https://www.mountnittany.org/articles/healthsheets/7412


Fuente: Sinan T, Leven H, Sheikh M. Is fasting a necessary preparation for abdominal ultrasound? BMC Med Imaging. 2003; 3: 1.

lunes, 18 de julio de 2016

Normativa sobre el manejo del nódulo pulmonar solitario (Normativa SEPAR)

A continuación aportamos un algoritmo de manejo del nódulo pulmonar solitario (NPS) obtenido de la revista "Archivos de Bronconeumología".



Fuente: Álvarez Martínez CJ, Bastarrika Alemañ G, Disdier Vicented C, Fernández Villare A, Hernández Hernández JR, Maldonado Suárezg A, et al. Normativa sobre el manejo del nódulo pulmonar solitario. Arch Bronconeumol 2014;50:285-93.

domingo, 17 de julio de 2016

Tipos de hernia de hiato



 
Tipo I: también llamada hernia deslizante, ya que puede ser reducida de forma espontánea a su posición normal. Son el resultado de la ampliación del diafragma crural que forma el hiato esofágico y la laxitud de la membrana frenoesofágica, produciendo el desplazamiento transitorio de la unión esofagogástrica fuera del abdomen.  

Tipo II: este tipo de hernia es rara. También denominada hernia paraesfágica puesto que se produce la herniación del fundusgástrico hacia el tórax mientras que la unión gastroesophgeal se encuentra en su localización habitual.  

En los tipos III y IV, la unión esofagogástrica está desplazada a la cavidad torárica. Son causadas por la laxitud de los ligamentos gastroesplénicos y gastrocólico, lo cual conduce al ensanchamiento del hiato esofágico. El Tipo III se produce cuando existe una herniación no sólo de la unión esofagogástrica sino también del fundus gástrico. Las hernias del Tipo IV se caracterizan por la presencia de otras vísceras, como el de colon, el intestino delgado o el bazo en el saco de la hernia de hiato. 

Fuente: Hefler J. Case Report: Type IV Paraesophageal Hernia Repair. UOJM. 2005; 5:1-5.

sábado, 25 de junio de 2016

Manejo de los pólipos de la vesícula biliar

Los pólipos vesiculares se definen como proyecciones sésiles de la pared de la vesícula biliar en su luz. Por lo general son un hallazgo incidental en los estudios ecográficos (3-7% de todas las ecografías abdominales y 2-12% de todas las colecistectomías). A diferencia de los cálculos biliares, los pólipos vesiculares no se asociaron significativamente con el sexo femenino, la obesidad o la multiparidad.  Existe cierta superposición en cuanto a la forma de presentación de los pólipos benignos y malignos. 

 
Protocolo de imagen

Los pacientes deben ayunar durante unas seis horas para permitir la distensión de la vesícula biliar. Por lo general, se utiliza un transductor convex de frecuencia relativamente baja (2-5 MHz). El protocolo debe incluir imágenes multiplanares en escala de grises, así como Doppler color y espectral de las lesiones detectadas (6). Las lesiones deben ser observadas en más de una posición (por ejemplo, en decúbito supino y decúbito lateral izquierdo) para evitar confundir las bolas móviles de barro biliar sean confundidas con pólipos. Es importante tener en cuenta el tamaño y la forma (pediculados o sésiles) de una lesión polipoide y la presencia de cálculos biliares, que aumentan la probabilidad de que el pólipo es una lesión neoplásica. Otras conclusiones a tener en cuenta incluyen el engrosamiento de la vesícula biliar en la pared adyacente a la lesión polipoide, la presencia de múltiples pólipos, estenosis biliares y masas hepaticas. La presencia del artefacto de centelleo puede ayudar a diagnosticar adenomiomatosis. Se debe comparar el tamaño del pólipo con el observado en estudios anterior, en caso de disponer de ellos. Cuando sea posible, se puede usar ecopotenciar, siendo en muchas ocasiones un discriminador útil entre pólipos benignos y malignos.

Algoritmo de manejo

Aunqueel aspecto de los pólipos vesiculares pueden, a veces, indicar un diagnóstico específico, existe un alto grado de solapamiento en las apariencias de las lesiones benignas y las potencialmente malignas. Según la revisión de la literatura, la gestión de los pólipos de la vesícula biliar se basa principalmente en el tamaño de la lesión. Dos grandes series confirmó que un tamaño mayor que 10 mm es el mejor indicador de malignidad y garantiza la colecistectomía. Hay controversia sobre el riesgo de malignidad en los pólipos que miden 6-10 mm. Algunos estudios han informado de que este riesgo es cercano a cero en el seguimiento a largo plazo con ultrasonidos. En series de colecistectomía, de los pólipos que medían de 6-10 mm en la ecografía preoperatoria, el 7% fueron malignos. En general, los pólipos de este tamaño observados incidentalmente pueden ser controlados ecográficamente en lugar de recurrir a la cirugía. La frecuencia y la duración de exámenes de seguimiento no se ha establecido. Según la recomendación de los autores de este artículo, es razonable controlarlos a los 6 y 12 meses y, si son estables, se puede establecer controles anuales. Durante el seguimiento, un aumento en tamaño a más de 10 mm o de la aparición de síntomas biliares pueden indicar una necesidad de cirugía. La gestión de los pólipos que miden 5 mm o menos tampoco está claramente establecida. Un estudio informó que el 24% de los pólipos menores de 5-mm no fueron vistos en el seguimiento ecográfico posterior. Es probable que un número considerable de las lesiones polipoides de este tamaño sean litiasis adheridas o bolas de barro biliar. Un amplio estudio reciente sugiere que los pólipos de este tamaño no tienen potencial maligno y pueden ser ignorados. Según la experiencia de los autores, no es necesario dar seguimiento a los pacientes con pólipos pedunculados de menos de 5 mm. Otros factores a considerar en el seguimiento de estos pólipos, puesto que sugieren indicación quirúrgica, son la presencia concomitante de cálculos biliares, la edad mayor de 50 años, la presencia de una base ancha del pólipo y el engrosamiento de la pared de la vesícula biliar focal de más de 3 mm. Además, los pacientes con colangitis esclerosante primaria deben ser considerados para la colecistectomía si se identifica un pólipo vesicular , sea cual sea su tamaño. 

Fuente:  Mellnick VM, Menias CO, Sandrasegaran K, Hara AK, Kielar AZ, Brunt EM, et al. Polypoid Lesions of the Gallbladder: Disease Spectrum with Pathologic Correlation. Radiographics. 2015;35:1316. 

domingo, 5 de junio de 2016

Variantes anatómicas de la vesícula biliar



Fuente: Herrerías Gutiérrez JM,Díaz Belmont A, Jiménez Sáenz M. Tratado de hepatología. Sevilla: Universidad de Sevilla, 1996, 1086 pgs.

miércoles, 1 de junio de 2016

Síndrome de fricción femoropatelar

La enfermedad patelofemoral se caracteriza comúnmente por dos síntomas: dolor patelofemoral e inestabilidad patelofermoral. En función de la clínica y de los hallazgos de imagen, la podemos clasificar en:
  • Inestabilidad patelar objetiva: definida por la presencia de al menos un episodio de luxación patelar o su secuela radiológica y al menos una anomalía anatómica predisponente (patela alta, displasia, etc).
  • Inestabilidad patelar potencial: caracterizada por la presencia de dolor patelar y/o inestabilidad sin historia de luxación patelar y las anomalías anatómicas descritas para la inestabilidad patelar objetiva.
  • Síndrome de dolor patelar: no hay anomalías anatómicas en pruebas de imagen. Los síntomas que presenta son una combinación de dolor patelar y seudobloqueo
El síndrome de fricción entre el cóndilo femoral lateral y el tendón rotuliano es una entidad descrita recientemente y, en muchas ocasiones, infradiagnosticada. La fricción de este síndrome afecta fundamentalmente ala grasa de Hoffa del compartimento anterior de la rodilla en el pliegue alar externo. 

Los signos clínicos son los descritos en el síndrome de dolor patelar, siendo características la exacervación con la hiperextensión y al presionar en el polo inferior de la patela.

En imagen se observará una alteración de señal en la porción superolateral de la grasa de Hoffa.



Fuente: Barbier-Brion B, Lerais JM, Aubry S, Lepage D, Vidal C, Delabrousse E, et al. Magnetic resonance imaging in patellar lateral femoral friction syndrome (PLFFS): prospective case-control study. Diagn Interv Imaging. 2012;93:171-82.

lunes, 30 de mayo de 2016

Entrada 200



La pasada entrada fue la número 200. Ya hace 4 años que emprendimos la iniciativa del blog y seguimos con la ilusión de seguir muchos años más.

domingo, 29 de mayo de 2016

Patrones morfológicos del quiste epidermoide en ecografía

El quiste epidermoide es un quiste cutáneo muy frecuente, de crecimiento lento y que está revestido por un epiterlio escamoso queratinizante de características similares a la epidermis. Es benigno, deriva del folículo pilosebáceo y en su interior suele encontrarse queratina blanca, pastosa y maloliente. La mayoría son producidos por una oclusión del ostium del folículo, aunque también pueden deberse a la presencia de zonas excluidas de epidermis en el interior de la dermis. 

Este tipo de lesión se suele dar en adultos jóvenes, sin predilección de género, localizándose fundamentalmente en cara, cuello y porción superior del torso, además de en labios mayores y escroto. La presencia de múltiples quistes epidérmoides nos debe hacer pensar en la existencia de un síndromde de Gardner o de una complicación del tratamiento con ciclosporina. 

El quiste epidermoide puede sobreinfectarse, rompiendo su pared y propiciando la aparición de una reacción inflamatoria local a cuerpo extraño. 

En algunos casos, el quiste epidermoide puede coincidir con un nevus, pudiendo generar una falsa sospecha de melanoma. Otra opción menos probable es la malignización del epitelio del quiste. 

Cuando el quiste deriva de la porción infundibular del folículo, hablamos de quistes infundibulares. Cuando depende del segmento inferior, hablamos de quistes triquilemales, los cuales son más frecuentes en el cuero cabelludo.  

Desde el punto de vista de la ecografía, el quiste epidermoide puede presentar tres patrones diferentes:

- Patrón seudotesticular: el más frecuente (62%) y con menos frecuencia de rotura. Se trata de un patrón homogéneo que simula el aspecto de un testículo. 




Small Parts and Superficial Structures, An Issue of Ultrasound Clinics,
Escrito por Nirvikar Dahiya


- Patrón concéntrico: se trata de un patrón laminado o en capas concéntricas. Aunque menos frecuente, es bastante característico del quiste epidermoide. Representa la existencia de laminas densas de queratina alternándose con escamas epiteliales. 

Quiste epidermoide testicular con patrón concéntrico. http://scielo.isciii.es/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S0210-48062010000300009

- Patrón heterogéneo: presentan una ecoestructura heterogénea, identificándose pequeñas áreas aneoicas alargadas en el seno de la lesión.

http://jksronline.org/search.php?where=aview&id=10.3348/jksr.2013.68.2.141&code=2016JKSR&vmode=PUBREADER


Fuente:
- Huang CC, Ko SF, Huang HY, Ng SH, Lee TY, Lee YW, et al. Epidermal cysts in the superficial soft tissue: sonographic features with an emphasis on the pseudotestis pattern. J Ultrasound Med. 2011;30:11-7.

miércoles, 4 de mayo de 2016

Plicas sinoviales de la rodilla


Las plicas son pliegues de la membrana sinovial que pueden llegar a tener implicaciones clínicas importantes. Constituyen un remanente del septum que durante la etapa embrionaria separaba la rodilla en tres compartimientos y que comienza a reabsorberse en el cuarto mes de vida intrauterina, lo cual permite a la rodilla convertirse en una sola cavidad. En ocasiones, este septum no se reabsorbe completamente dando como resultado una plica sinovial remanente.

La inflamación de la plica puede causar dolor. Cuando esta inflamación es crónica puede conducir al engrosamiento y fibrosis de la plica. Una gran plica, sobre todo si se ha engrosado, puede incidir sobre las estructuras adyacente y producir fibrosis. Sin embargo, la importancia clínica de plicas es objeto de controversia debido a que su presencia y el tamaño no necesariamente se correlacionan con los síntomas con los que pueden estar asociadas. El conocimiento de la ubicación y el aspecto típico de las plicas en resonancia magnética es importante para una correcta evaluación de los estudios de rodilla. 
 
Existen cuatro tipos de plica (superior, inferior, medial y lateral), aunque la más frecuente es la medial, seguido por la superior.  
 
Plica medial:
 
 
 
 
 
 
Plica lateral:
 
 
 
 
 
Plica Superior:
 
 
 
Plica inferior:
 

Fuente: Boles CA, Martin DF. Synovial plicae in the knee. AJR Am J Roentgenol. 2001;177:221-7.

miércoles, 27 de abril de 2016

Diagnóstico de bocio por ecografía

http://advantagehomecaremaine.com/if-you-have-a-thyroid-nodule-does-it-mean-cancer/

No es complicado detectar diferencias sustanciales en cuanto al uso de terminología en las ecografías de seguimiento de patología tiroidea realizadas por diferentes radiólogos. En esta entrada vamos a abordar el concepto de bocio, término muy utilizado en ecografía de tiroides pero sobre el que existen ciertas controversias. Con el fin de evitarlas y de que el informe del radiólogo sea más útil al clínico, exponemos algunas de las medidas que pueden ser de utilidad para un diagnóstico ecográfico de esta entidad. No obstante, la ecografía no puede sustituir a una correcta exploración física y valoración clínica, constituyendo sólo una parte más del proceso diagnóstico.

Consideramos que existe bocio cuando se cumple alguna de las siguientes características: 

  • El diametro anteroposterior de los lóbulos supera los 20 mm. 
  • Diámetro anteroposterior del istmo es mayor de 10 mm. 
  • El diámetro longitudinal de los lóbulos es mayor de 60 mm. 
De los expuestos, el diámetro AP es el más preciso puesto que es relativamente independiente de asimetrías de tamaño entre los lóbulos. 

  • Volumen tiroideo mayor de 19 cm3, calculado con la fórmula (Vol tiroideo= 0.5 x diámetro longitudinal máximo x diámetro transverso total x diámetro AP sumado de ambos lóbulos). Esta fórmula también nos permite diagnosticar un tiroides atrófico/dismuido de tamaño cuando exite un volumen menor de 5 cm3.
Estas medidas y fórmulas de referencia deben ser utilizadas con cautela en función del contexto constitucional del paciente. Es aconsejable su utilización en pacientes adultos, no así en aquellos en edad pediátrica. 

En función de las variaciones en relación con el volumen esperable del tiroides, se ha establecido una serie de categorías para clasificarlo: 

I-II: incrementa de menos del 30%. 
III: aumento de volumen entre el 30 y el 50%. 
IV: incremento de más del 50%.

martes, 26 de abril de 2016

Quiste complejo de ovario

http://diariodeunmedicoii.blogspot.com.es/2013/03/quiste-ovario-complejo_28.html

Este artículo va dirigido a los radiólogos nóveles o poco familiarizados con la patología ginecológica que pueden encontrarse con un quiste complejo de ovario al realizar una ecografía pélvica o abdominopélvica en su jornada cotidiana. De ningún modo pretende sustituir al ginecóloco, quien debe ser el encargado de valorar este tipo de lesiones y gestionar su manejo. 

Las pacientes que presentan este tipo de quistes ováricos, caracterizados por la presencia de un componente sólido y quístico, son a menudo alarmados por el hallazgo y su posible potencial maligno. Dicha situación genera un situación emocional delicada en la paciente y un estado de ansiedad en buena manera evitable. 

Los quistes ováricos complejos son generalmente benignos. El riesgo de malignidad es más alto en las mujeres posmenopáusicas, llegando al 0,3% de los casos. Las tres etiologías más frecuentes de quiste complejo en mujeres en edad reproductiva son el quiste dermoide, el endometrioma y el cistoadenoma. Se ha informado de que una degeneración maligna se produce en un pequeño porcentaje de las mujeres con un quiste dermoide y endometrioma. No se ha descrito malignización en el cistoadenoma. 

Fuente: 

domingo, 24 de abril de 2016

Clasificación de las roturas del manguito rotador

Son varios los autores que han propuesto diversas formas de clasificar las roturas de los tendones que componen elmanguito rotador. 

Clasificación de Patte:

Patte propuso una clasificación basada en 5 puntos: 

1. Extensión de la rotura. 
2. Topografía de la rotura en el plano sagital. 
3. Topografía de la rotura en el plano frontal. 
4. Calidad trófica del músculo del tendón desgarrado. 
5. Estado de la cabeza larga del bíceps. 

1. Extensión de la rotura (clasificación artroscópica de Ellman):


Existen diferentes clasificaciones en lo que respecto a la extensión de la rotura. Aportamos como otro ejemplo la clasificación de las roturas del tendón subescapular de Fox y Romeo:
  • Tipo 1: Rotura de espesor parcial. 
  • Tipo 2: Rotura de espesor total de hasta el 25% del tendón.
  • Tipo 3: Rotura de espesor total de hasta el 50% del tendón.
  • Tipo 4: rotura completa del tendón.
Mención especial merece la clasificación de roturas de espesor total de Ellman y Garstman atendiendo a su morfología.

2. Topografía de la rotura en el plano sagital
  • Segmento 1: rotura del tendón subescapular.
  • Segmento 2: rotura del ligamento coracohumeral. 
  • Segmento 3: rotura aislada del tendón supraespinoso. 
  • Segmento 4: rotura completa del supraespinoso y de una mitad del infraespinoso.
  • Segmento 5: rotura completa del tendón supraespinoso e infraespinoso. 
  • Segmento 6: Rotura del subescapular, supraespinoso e infraespinoso. 
 4a. Clasificación del grado de retracción del tendón según Patte:
  • Grado I: menos de 1 cm o hasta la altura del cuello antómico.
  • Grado II: retracción de 1-3 cm o hasta el reborde glenoideo.
  • Grado III: >3 cm o retraído bajo el acromion. 

4b. Clasificación por RM de los grados de atrofia del supraespinoso según Thomazeau:




domingo, 10 de abril de 2016

Separación meniscocapsular

Para entender lo que es la separación meniscocapsular (SMC) y lo que implica, es fundamental conocer la anatomía. Para ello, recomendamos la lectura de los artículos que se exponen en la parte final de la entrada, y en los que se basa este resumen.



S: capa superficial del LLI.
f: grasa interpuesta entre las dos porciones del LLI.
mf: extensión meniscofemoral.
d: capa profunda del LLI. 
C: ligamento coronario o extensión meniscotibial.
m: menisco.
Signos de separación meniscocapsular
- Desplazamiento meniscal relativo a la tibia: se puede observar un desplazamiento medial, posterior o posteromedial. No obstante, este tipo de desplazamiento puede detectarse en las rodillas de individuos sanos,  debido a que los meniscos presentan cierto grado de movilidad en las diferentes posiciones.







- Rotura de la esquina meniscal: Un desgarro que se produce entre el borde exterior del menisco y la cápsula puede tener un pequeño componente en la periferia que puede implicar o bien la esquina superior o inferior del menisco. En estos casos el verdadero componente meniscocapsular de la lesión puede ser más difícil de identificar en las imágenes de RM, mientras que la pequeña extensión en el menisco puede ser más aparente. Aunque la rotura de la esquina meniscal puede estar presente en los casos de SMC, existe una correlación débil puesto que también es observable en roturas complejas con componente periférico.   



- Fluido perimeniscal: cuando el menisco es arrancado de la cápsula, suele aparecer edema y hemorragia en el área lesionada. Esta área de edema puede ser visualizado en la resonancia magnética como una hiperintensidad en T2 a lo largo del borde exterior del menisco. Este signo se correlaciona con la existencia de una SMC . Sin embargo, el edema resuelve con el tiempo y, a continuación, puede ser reemplazado por tejido fibrótico, de baja intensidad de señal en T2 y que es difícil de discernir del menisco y de la cápsula. Por otra parte, la presencia de un componente hemorrágico puede conducir a observar una baja intensidad de señal en las imágenes de RM ponderadas en T2. La mayoría deroturas del LLI se localizan predominantemente en el aspecto proximal del ligamento, mientras que, la separación meniscocapsular se produce adyacente al menisco.

http://pubs.rsna.org/doi/pdf/10.1148/radiology.211.3.r99jn30747

- Irregularidad del margen meniscal: en caso de SMC se puede detectar un margen exterior del menisco interno dentado e irregular.  




Existen más signos como las roturas específicas de las extensiones meniscofemoral o meniscotibial del LLI, cuya valoración es preferiblemente abordable por técnica de RM-artrografía

Fuente: 
- Normal and abnormal medial meniscocapsular structures: MR imaging and sonography in cadavers. De Maeseneer M, Lenchik L, Starok M, Pedowitz R, Trudell D, Resnick D. AJR Am J Roentgenol. 1998; 171:969-76.
- Medial meniscocapsular separation: MR imaging criteria and diagnostic pitfalls. De Maeseneer M, Shahabpour M, Vanderdood K, Van Roy F, Osteaux M. Eur J Radiol. 2002; 41:242-52.