jueves, 31 de diciembre de 2015

Calcificaciones renales: imagen en ecografía

A continuación presentamos un interesante artículo acerca de las calcificaciones renales, hallazgo con el que podemos encontrarnos en nuestra práctica profesional diaria. En este trabajo se revisan las distintas causas de las calcificaciones renales, así como la forma de detectarlas y clasificarlas
mediante el ultrasonido según su localización en el riñón.

Nefrocalcinosis cortical


lunes, 28 de diciembre de 2015

Digital mammography: clinical image evaluation

Este interesante artículo se centra específicamente en el proceso de evaluación de la imagen clínica que se aplica a la mamografía digital. El programa de acreditación del American College of Radiology Mammography ha especificado 8 categorías de evaluación de la imagen, las cuales son abordadas en esta revisión con ejemplos visuales. 

http://www.medicalexpo.es/prod/fujifilm-europe/product-68536-514118.html


Fuente: Bassett LW, Hoyt AC, Oshiro T. Digital mammography: clinical image evaluation. Radiol Clin North Am. 2010;48:903-15.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Leucodistrofia metacrómica

Las enfermedades de la sustancia blanca en los niños se dividen tradicionalmente en dos categorías: enfermedades dismielinizante y enfermedades desmielinizantes. Las enfermedades desmielinizante, también conocidas como leucodistrofias, son el resultado de una deficiencia enzimática hereditaria que causa la formación defectuosa o destrucción de la mielina. Las enfermedades desmielinizantes implican la destrucción de una mielina intrínsecamente normal.

La leucodistrofia metacromica es la leucodistrofia heridataria más común. Se trata de un trastorno autosómico recesivo producido por un déficit en la enzima lisosomal arisulfatasa. Esta enzima es fundamental para el metabolismo de los sulfátidos, los cuales son constituyentes de las vainas de mielina. 

En la leucodistrofia metacrómica se produce la acumulación de sulfátidos en diferentes tejidos, entre los cuales se encuentra el cerebro, los nervios periféricos, riñones, hígado y vesícula. El diagnóstico de esta patología se puede confirmar gracias a la detección de niveles bajos de arisulfatasa en sangre periférica y en la orina. 

Existe tres tipos de leucodistrofia metacrómica en función la edad a la que debute la enfermedad. 

  • Infantil: La forma más frecuente (50-80%). La clínica, que suele inciarse entre los 12 y los 18 meses, consiste en signos motores de neuropatía periférica que dan paso a un deterioro intelectual, del habla y de la coordinación. Dentro de los dos años siguientes al inicio de la enfermedad, se puede observar otras alteraciones como trastornos de la marcha, cuadriplejia, pérdida de visión y postura de descerebración. La progresión de la enfermedad es inevitable y la muerte ocurre de 6 meses a 4 años tras el inicio de la sintomatología. 
  • Juvenil: Se inicia entre los 3-10 años y 
  • Del adulto: Después de los 16 años. 

Imagen de RM:

- T2: áreas de hiperintensidad confluentes, localizadas en la sustancia blanca periventricular y que suelen respetar las fibras en U subcorticales. El cuerpo calloso, la cápsula interna y las fibras corticoespinales se ven afectadas con frecuencia, pudiendo aparecer hiperintensa la sustancia blanca cerebelosa sólo en algunos casos. Se puede observar un patrón atigrado o "en piel de leopardo" debido a la existencia de pequeñas motas hipointensas en el seno de las lesiones hiperintensas y que son debidas a la existencia de pequeñas regiones de sustancia blanca perivascular respetadas en las proximidades de los ventrículos y en los centros semiovales. Con la evolución de la patología, se puede detectar una afectación de la substancia blanca subcortical y una atrofia corticosubcortical. 

Patrón tigroide


- T1: las áreas afectas se caracterizan por su baja intensidad. 

- T1 + Gad: característicamente, las lesiones no captan contraste. 

Fuente: Cheon JE, Kim IO, Hwang YS, Kim KJ, Wang KC, Cho BK, et al. Leukodystrophy in children: a pictorial review of MR imaging features. Radiographics. 2002;22:461-76.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Aspecto del endometrio en ecografía

http://www.genomasur.com/BCH/BCH_libro/capitulo_17.htm

Endometrio premenopáusico:

- Fase menstrual: Se produce en los 5 primeros días del ciclo. Durante la menstruación se puede idenficar el endometrio como una fina línea ecogénica de 1-4 mm. 



- Fase proliferativa: días 6-14. Al inicio, el endometrio se engruesa, alcanzando un grosor de 5-7 mm y siendo más ecogénico que el miometrio. Esto se debe al desarrollo de glándulas, vasos sanguíneos y estroma. En la fase proliferativa tardía (periovulatoria), el endometrio adopta un aspecto multilaminar, pudiendo llegar a tener un grosor de hasta 11 mm. El aspecto multilaminar desaparece 48 horas después de la ovulación. 



- Fase secretora: días 15-28. En esta fase, el endometrio se vuelve más ecogénico y puede alcanzar un grosor de 7-16 mm. El aumento de la ecogenicidad es debido a la presencia de edema estromal y a la distensión de las glándulas endometriales con moco y glucógeno. 




Endometrio postparto:

El aspecto normal postparto es el de un útero agrandado con una cavidad endometrial menor de 20 mm en su diámetro anteroposterior. Podría no ser patológico encontrar pequeños focos hiperecogénicos en el interior de la cavidad, pues podría tratarse de coágulos o membranas no expulsadas con la placenta. Aunque la presencia de aire en el interior del útero es un hallazgo sugestivo de endometritis en el contexto clínico adecuado, también es cierto que se puede detectar hasta en el 21% de las mujeres sanas tras el parto. 


Endometrio postmenopáusico:

Antes de iniciar la exploración ecográfica, es necesario tener en consideración la historia clínica de la paciente y si está siendo sometida a un tratamiento hormonal sustitutivo. El endometrio normal en estas pacientes suele ser fino, homogéneo y ecogénico. Aunque algunos autores han referido un disminución del grosor con la edad, esto no ha sido demostrado estadísticamente. Un diámetro endometrial menor o igual de 5 mm es considerado normal en las mujeres postmenopáusicas. 



Fuente: Nalaboff KM, Pellerito JS, Ben-Levi E. Imaging the endometrium: disease and normal variants. Radiographics. 2001;21:1409-24.