jueves, 31 de diciembre de 2015

Calcificaciones renales: imagen en ecografía

A continuación presentamos un interesante artículo acerca de las calcificaciones renales, hallazgo con el que podemos encontrarnos en nuestra práctica profesional diaria. En este trabajo se revisan las distintas causas de las calcificaciones renales, así como la forma de detectarlas y clasificarlas
mediante el ultrasonido según su localización en el riñón.

Nefrocalcinosis cortical


lunes, 28 de diciembre de 2015

Digital mammography: clinical image evaluation

Este interesante artículo se centra específicamente en el proceso de evaluación de la imagen clínica que se aplica a la mamografía digital. El programa de acreditación del American College of Radiology Mammography ha especificado 8 categorías de evaluación de la imagen, las cuales son abordadas en esta revisión con ejemplos visuales. 

http://www.medicalexpo.es/prod/fujifilm-europe/product-68536-514118.html


Fuente: Bassett LW, Hoyt AC, Oshiro T. Digital mammography: clinical image evaluation. Radiol Clin North Am. 2010;48:903-15.

domingo, 27 de diciembre de 2015

Leucodistrofia metacrómica

Las enfermedades de la sustancia blanca en los niños se dividen tradicionalmente en dos categorías: enfermedades dismielinizante y enfermedades desmielinizantes. Las enfermedades desmielinizante, también conocidas como leucodistrofias, son el resultado de una deficiencia enzimática hereditaria que causa la formación defectuosa o destrucción de la mielina. Las enfermedades desmielinizantes implican la destrucción de una mielina intrínsecamente normal.

La leucodistrofia metacromica es la leucodistrofia heridataria más común. Se trata de un trastorno autosómico recesivo producido por un déficit en la enzima lisosomal arisulfatasa. Esta enzima es fundamental para el metabolismo de los sulfátidos, los cuales son constituyentes de las vainas de mielina. 

En la leucodistrofia metacrómica se produce la acumulación de sulfátidos en diferentes tejidos, entre los cuales se encuentra el cerebro, los nervios periféricos, riñones, hígado y vesícula. El diagnóstico de esta patología se puede confirmar gracias a la detección de niveles bajos de arisulfatasa en sangre periférica y en la orina. 

Existe tres tipos de leucodistrofia metacrómica en función la edad a la que debute la enfermedad. 

  • Infantil: La forma más frecuente (50-80%). La clínica, que suele inciarse entre los 12 y los 18 meses, consiste en signos motores de neuropatía periférica que dan paso a un deterioro intelectual, del habla y de la coordinación. Dentro de los dos años siguientes al inicio de la enfermedad, se puede observar otras alteraciones como trastornos de la marcha, cuadriplejia, pérdida de visión y postura de descerebración. La progresión de la enfermedad es inevitable y la muerte ocurre de 6 meses a 4 años tras el inicio de la sintomatología. 
  • Juvenil: Se inicia entre los 3-10 años y 
  • Del adulto: Después de los 16 años. 

Imagen de RM:

- T2: áreas de hiperintensidad confluentes, localizadas en la sustancia blanca periventricular y que suelen respetar las fibras en U subcorticales. El cuerpo calloso, la cápsula interna y las fibras corticoespinales se ven afectadas con frecuencia, pudiendo aparecer hiperintensa la sustancia blanca cerebelosa sólo en algunos casos. Se puede observar un patrón atigrado o "en piel de leopardo" debido a la existencia de pequeñas motas hipointensas en el seno de las lesiones hiperintensas y que son debidas a la existencia de pequeñas regiones de sustancia blanca perivascular respetadas en las proximidades de los ventrículos y en los centros semiovales. Con la evolución de la patología, se puede detectar una afectación de la substancia blanca subcortical y una atrofia corticosubcortical. 

Patrón tigroide


- T1: las áreas afectas se caracterizan por su baja intensidad. 

- T1 + Gad: característicamente, las lesiones no captan contraste. 

Fuente: Cheon JE, Kim IO, Hwang YS, Kim KJ, Wang KC, Cho BK, et al. Leukodystrophy in children: a pictorial review of MR imaging features. Radiographics. 2002;22:461-76.

jueves, 17 de diciembre de 2015

Aspecto del endometrio en ecografía

http://www.genomasur.com/BCH/BCH_libro/capitulo_17.htm

Endometrio premenopáusico:

- Fase menstrual: Se produce en los 5 primeros días del ciclo. Durante la menstruación se puede idenficar el endometrio como una fina línea ecogénica de 1-4 mm. 



- Fase proliferativa: días 6-14. Al inicio, el endometrio se engruesa, alcanzando un grosor de 5-7 mm y siendo más ecogénico que el miometrio. Esto se debe al desarrollo de glándulas, vasos sanguíneos y estroma. En la fase proliferativa tardía (periovulatoria), el endometrio adopta un aspecto multilaminar, pudiendo llegar a tener un grosor de hasta 11 mm. El aspecto multilaminar desaparece 48 horas después de la ovulación. 



- Fase secretora: días 15-28. En esta fase, el endometrio se vuelve más ecogénico y puede alcanzar un grosor de 7-16 mm. El aumento de la ecogenicidad es debido a la presencia de edema estromal y a la distensión de las glándulas endometriales con moco y glucógeno. 




Endometrio postparto:

El aspecto normal postparto es el de un útero agrandado con una cavidad endometrial menor de 20 mm en su diámetro anteroposterior. Podría no ser patológico encontrar pequeños focos hiperecogénicos en el interior de la cavidad, pues podría tratarse de coágulos o membranas no expulsadas con la placenta. Aunque la presencia de aire en el interior del útero es un hallazgo sugestivo de endometritis en el contexto clínico adecuado, también es cierto que se puede detectar hasta en el 21% de las mujeres sanas tras el parto. 


Endometrio postmenopáusico:

Antes de iniciar la exploración ecográfica, es necesario tener en consideración la historia clínica de la paciente y si está siendo sometida a un tratamiento hormonal sustitutivo. El endometrio normal en estas pacientes suele ser fino, homogéneo y ecogénico. Aunque algunos autores han referido un disminución del grosor con la edad, esto no ha sido demostrado estadísticamente. Un diámetro endometrial menor o igual de 5 mm es considerado normal en las mujeres postmenopáusicas. 



Fuente: Nalaboff KM, Pellerito JS, Ben-Levi E. Imaging the endometrium: disease and normal variants. Radiographics. 2001;21:1409-24.

domingo, 22 de noviembre de 2015

Evaluación tomográfica de las hernias inguinales


Las hernias inguinales son el tipo más común de hernias de la pared abdominal. El 80% de las hernias de la pared abdominal son inguinales, mientras que el 5% son femorales. 


Hernias inguinales indirectas: 

En los pacientes en edad pediátrica se relacionan con la persistencia del conducto peritoneo-vaginal. En los hombres, el saco herniario se puede extender hacia el escroto a través del cordón espermático, mientras que en las mujeres seguirá el curso del ligamento redondo hasta el labio mayor. 

Se localizan parcialmente anteriores a la línea ortogonal dibujada en la zona del tubérculo púbico en imágenes axiales. Se diferencian de las hernias inguinales directas pues se localizan medialmente con respecto al tubérculo púbico. 

Hernias inguinales directas:

Se presentan con más frecuencia en adultos y a menudo son bilaterales. Protuyen a través de un sitio potencial de debilidad en la fascia transversal denominada triángulo de Hesselbach. Estas hernias se caracterizan por tener un cuello ancho, con menor riesgo de incarceración.

Se localizan completamente anteriores a la línea ortogonal dibujada en la zona del tubérculo púbico en imágenes axiales. Se ubican lateralmente con respecto al tubérculo púbico. 

Hernias femorales:

Son más frecuentes en mujeres, usualmente en el lado derecho. Surgen en un defecto de la fascia transversalis. La incarceración intestinal debido a la estrechez del orificio.

Se localizan completamente posteriores a la línea ortogonal dibujada en la zona del tubérculo púbico en imágenes axiales. Se ubican lateralmente con respecto al tubérculo púbico. La compresión venosa sugiere una alta probabilidad de hernia femoral. 




Fuente: Ulloa Guerrero LH, Camargo Pedraza CB, Carrillo Bayona JA, Luna Hernández DR, Díaz Díaz NE. Evaluación tomográfica de las hernias de la pared abdominal. Rev Colomb Radiol. 2008; 19: 2387-96.

miércoles, 18 de noviembre de 2015

La próstata

http://www.seekwellness.com/prostate/prostate_cancer.htm


La próstata es una glándula que se divide en tres zona anatómicas: 

- Zona periférica: zona posterior de la próstata, en contacto con la superficie rectal. Constituye el 70% de la glándula. El adenocarcinoma de próstata se origina aquí en el 70% de las ocasiones. 

- Zona transicional: rodea los conductos eyaculadores. Conforma el 25% de la glandula. Aquí se desarrolla la hiperplasia benigna de próstata (HBP). El adenocarcinoma se origina aquí en el 20% de los casos. 

- Zona central: alrededor de la uretra. 5% de la glándula. El adenocarcinoma se asienta aquí en el 5-10% de las ocasiones. 

Existe también una zona anterior de naturaleza fibromuscular, no glandular. 

Durante la pubertad, la glándula prostática experimenta un rápido desarrollo, que posteriormente continúa en forma más lenta hasta la tercera década de vida a una velocidad de 1,6 g por año. Si bien posteriormente el crecimiento es mucho más lento, estimado en 0,4 g por año, éste permanece hasta la novena década. El crecimiento prostático tiene tres componentes con distinto grado de participación en cada individuo:

- Crecimiento estromal.
- Crecimiento glandular.
- Crecimiento muscular.

A partir de los cuarenta años se desarrollan nódulos de tejido hiperplástico. En los hombres entre los 50 y 70 años, la masa hiperplástica de la próstata está formada en un 14% por nódulos y en un 86% es difusa, que ocurre principalmente en la zona de transición.

http://www.slideshare.net/DrVijayAnandReddy/kupelian-1st-talk-planning-dose-hyderabad-2013-cancer-ci-2013-patrick-kupelian-md

La HBP puede ser clasificada en los siguientes grados:

1: 20-40 ml.
2: 40-60 ml.
3: 60-80 ml.
4: >80 ml.

En pacientes mayores de 50 años, se puede considerar normal un volumen de hasta 30 ml. Volúmenes mayores de 80 ml indican la cirugía con abordaje transabdominal. 



Fuente: Zhang S, Qian H, Zhao Y, Sun K, Wang H, Liang G, et al. Relationship between age and prostate size. Asian J Androl. 2013; 15: 116–20.

miércoles, 4 de noviembre de 2015

Ecografía del manguito rotador

A continuación recomendamos un artículo de la revista Radiology, gracias al cual se puede aprender mucho acerca de la anatomía ecográfica del hombro. Se trata de un tema clásico y sobre el que se ha escrito mucho pero del que nunca se sabe demasiado.

Tendón de la porción larga del bíceps





Tendón del subescapular:





Tendón supraespinoso





Fuente: Jacobson JA. Shoulder US: anatomy, technique, and scanning pitfalls.Radiology. 2011;260:6-16.

domingo, 1 de noviembre de 2015

Manejo de los nódulos tiroideos detectados por ecografía

Los nódulos tiroideos son un hallazgo muy habitual. Se calcila que se pueden detectar por palpación en el 4-8% de los adultos, por ecografía en un 10-41% y hasta en un 50% de las autopsias. La incidencia de cáncer es del 9.2-13% de las punciones realizadas. A continuación vamos a analizar los diferentes parámetros que nos permitirán definir la probabilidad de malignidad de un nódulo tiroideo:

  • Edad: la malignidad es más común en los grupos de edad de menores de 20 y mayores de 60 años.
  • Tamaño del nódulo: en un tercio de los casos, el cáncer no se localiza en un nódulo dominante. Se considera que el tamaño de un nódulo, por tanto, no es un predictor fiable de malignidad. 
  • Naturaleza de la lesión: el factor con mayor sensibilidad para el diagnóstico de malignidad es la composición sólida del nódulo. Si se trata de nódulo solidoquístico, es recomendable valorar que componente es dominante sobre el otro. No obstante, este parámetro aisladamente tiene un bajo valor predictivo positivo.
  • Microcalcificaciones: la presencia de microcalcificaciones predice la existencia de malignidad con un alto valor predictivo. 
  • Vascularización: la vascularización central mediad mediante la técnica Doppler color orienta hacia malignidad. 
La mejor característica para definir la naturaleza benigna o maligna de un nódulo, es la combinación de todos ellos. 

A continuación introducimos una tabla con una serie de recomendaciones a seguir ante el hallazgo de un nódulo tiroideo. 






Fuente:
- Frates MC, Benson CB, Charboneau JW, Cibas ES, Clark OH, Coleman BG. Management of thyroid nodules detected at US: Society of Radiologists in Ultrasound consensus conference statement. Radiology. 2005;237:794-800.
- Hoang JK, Lee WK, Lee M, Johnson D, Farrell S. US Features of thyroid malignancy: pearls and pitfalls. Radiographics. 2007;27:847-60.
- Nachiappan AC, Metwalli ZA, Hailey BS, Patel RA, Ostrowski ML, Wynne DM. The thyroid: review of imaging features and biopsy techniques with radiologic-pathologic correlation.Radiographics. 2014;34:276-93.

domingo, 25 de octubre de 2015

Anatomía muscular del cuello

Presentamos la imagen de un corte transversal del cuello a nivel del tiroides, con el fin de facilitar el estudio de los componentes musculares en cada compartimento cervical. Dicha información puede ser útil de cara a la localización topográfica de las diferentes lesiones en el cuello. 


http://es.slideshare.net/azanero33/vascularizacion-de-la-cabeza-y-cuello-1479649

Glándula paratiroides

A continuación recomendamos un póster premiado en el congreso nacional de la SERAM del 2014, elaborado por los doctores Elías Cabot E y Seguí Azpilcueta P, del Hospital Reina Sofía de Cordoba. Existen numerosos artículos en revistas internacionales en relación con el tema tratado (estudio radiológico de la paratiroides) pero hemos elegido este póster por su sencillez y practicidad.



Las características ecográficas de los adenomas de paratiroides son:

  • Sólido.
  • Hipoecogénico. 
  • Oval (diámetro mayor orientado en eje craneocaudal).
  • Hipervascular. 
  • Posterior al tiroides. 
  • Mediasl a la carótida.


Para más detalles, es recomendable visitar el siguiente enlace: 

Composición de las urolitiasis en función de su densidad

Presentamos una tabla relacionada con un estudio que intentó dilucidar la capacidad de la TC sin contraste para determinar la composición de las urolitiasis. Saber la naturaleza de dichas litiasis tiene importantes implicaciones de cara a la planificación terapéutica (litotricia extracorporea).



Fuente: 

Shahnani PS, Karami M, Astane B, Janghorbani M. The comparative survey of Hounsfield units of stone composition in urolithiasis patients. J Res Med Sci. 2014;19(7):650-3.

sábado, 24 de octubre de 2015

Evaluación ecográfica del grado de esteatosis

Presentamos un método de gradación de la esteatosis hepática a través de ecografía, el cual fue presentado por la Dra Paula Csendes y cols. Dicho modelo se basa en tres parámetros (la ecogenicidad hepática, la atenuación del haz de ultrasonidos y visualización de la pared de los vasos periportales y del diafragma) y consiguió un valor predictivo positivo del 86%, con un coeficiente de correlación de Spearman del 0.66.



Fuente: 

Csendes P, Paolineli P, Busel D, Venturelli V Rodríguez J. Hígado graso: ultrasonido y correlación anatomopatológica. Revista Chilena de Radiología. 2004; 10 (2): 50-52. 

Ecografía de los isquiotibiales

http://rutinasdetodo.blogspot.com.es/2015/06/los-mejores-ejercicios-para-pierna.html#.VivPYLfhDIU

Con el paciente en decúbito prono, se coloca el transductor en el tercio superior del muslo posterior. En la parte externa, identificamos el nervio ciático y una línea hiperecogénica entre los músculos bíceps femoral y semitendinoso que constituye el tendón común. Es aquí donde se localizan la mayoría de roturas de los isquiotibiales. 

El bíceps femoral tiene dos vientres, una porción corta que se inserta en el fémur distal y otra larga que lo hace en el peroné. 

En la zona más interna del muslo, encontramos el sartorio (anterior) y el músculo recto interno (posterior). Entre estos y el semitendinoso encontramos al músculo semitendinoso. 

Los tipos de lesiones más comunes son la avulsión proximal, la rotura de la unión miotendinosa proximal, de la unión miotendinosa en la mitad superior (tendón conjunto) y de la unión miotendinosa inferior de alguna de las cabezas del bíceps femoral. 

Lesiones óseas líticas X (Encondroma)

http://osteomuscular.com/TUMORES/condroencond.html

El encondroma es un tumor relativamente frecuente que se origina a partir del cartílago, pudiendo, por tanto, aparecer en cualquier hueso. Su pico de incidencia se da entre los 10 y los 30 años y constituye el 10-30% de los tumores óseos.

Existe un síndrome en el que aparecen encondromas múltiples, el síndrome de Ollier, el cual no es hereditario. Cuando la encondromatosis múltiples se asocia a múltiples hemangiomas de partes blandas, estamos ante el síndrome de Maffucci, el cual tampoco es hereditario y presenta riesgo de malignización de los encondromas (a diferencia del síndrom de Ollier).

En cuanto a la localización, la mayoría de los encondromas se encuentran en la cavidad medular de los huesos tubulares. El 50% se ubican en los pequeños huesos tubulares de manos y pies. Es habitual visualizarlos en la metáfisis, siendo posible detectarlos también en la diáfisis. En cambio, si visualizamos una lesión condroide en la epífisis, se debe pensar en el condrosarcoma en primer lugar. A grandes rasgos, los encondromas pueden ser centrales/excéntricos y expansivos/ no expansivos.

Hallazgos radiológicos:

Rx y TC:

- Zona de transición estrecha.
- Festoneado endosteal leve
- Expansión de la corteza suprayacente pero sin fractura de la misma.
- Posibles calcificaciones condroides, salvo cuando se localizan en las falanges.
- No reacción perióstica ni masa de partes blandas.

RM:

Se presentan como masas bien circunscritas, a veces lobuladas, que sustituyen la médula.

- T1: iso o hipointensos.
- T2: hiperintensas (salvo las regiones calcificadas).
- Contraste: captación variable. No obstante, el patrón de captación es indistinguible del condrosarcoma.

Medicina nuclear:

En ocasiones puede detectarse un aumento de la captación en la gammagrafía ósea.

Complicaciones

- Fracturas patológicas. 

- Malignización (a condrosarcoma de bajo grado).

Diagnóstico diferencial:

- Infarto óseo: A diferencia del encondroma, el infarto óseo tiene un borde bien definido, esclerótico y serpinginoso. Otro hallazgo diferencial es la presencia de festoneado endosteal, no presente en el infarto óseo pero sí en el encondroma. 

- Condrosarcoma: en este caso, el diagnóstico es prácticamente imposible. Los hallazgos radiográficos son menos fiables que la clínica. Es decir, la presencia de dolor en un paciente con un encondroma debe hacer dudar del diagnóstico e indica la exploración quirúrgica. Otro hallazgo incompatible con encondroma es la periostitis. En RM, la presencia de masa de partes blandas y de edema óseo (hiperintenso en T2) son sugestivas de malignidad. En cuanto a la histología, su estudio no permite diferenciar ambas lesiones, por lo que la biopsia de los encondromas no suele estar indicada.


Fuente: 

 - Helms C. Lesiones que no hay que tocar. En: Helms C. Fundamentos de radiología del esqueleto. Madrid. Ed. Marban. 1993.

domingo, 4 de octubre de 2015

Ecografía de codo

A continuación presento la sistemática que utilizo para la exploración ecográfica del codo, aportando ilustraciones de diferentes fuentes. La exploración puede ser mucho más detallada pero esta entrada sólo pretende ser una introducción para los radiólogos con poca experiencia en el campo de la ecografía musculoesquelética y sin un equipo de alta gama, siendo por tanto, una versión simplificada de un tema complejo. Asimismo, no existe una sola forma de colocar al paciente. 


CODO LATERAL:

Con el codo en extensión y supinación, se desplaza el transductor lateralmente para obtener imágenes en sagital y axial, identificando el tendón extensor común de los dedos (CEM), el complejo extensor radial del carpo (CE) y los músculos braquiradial (BRR) y el tendón del bíceps (B), sin olvidar detectar el capitelum y de la articulación radiocondílea. El CEM se oberva hiperecogénico, adherido a la superficie ósea. Con la flexión del codo se puede lograr una mejor valoración de la articulación y del pliegue sinovial húmero-radial. 

Anatomía codo lateral



Imagen 1 compartimento lateral


Imagen 2 compartimento lateral

CODO ANTERIOR:

Desplazamos mediamente el transductor hasta colocarnos en el compartimento anterior del codo, siendo necesario detectar la inserción del tendón distal del bíceps (B) en la tuberosidad radial, pasando sobre el músculo braquial (BR). Se debe colocar el transductor inicialmente en axial para, una vez localizado el tendón, pasar a un plano oblícuo que identifique el eje axial del tendón. También se debe observar el tendón braquial con su inserción cubital y el pronador redondo (PT).

Ecografía del compartimento anterior
Imagen 1 compartoimento anterior

Imagen 2 compartimento anterior

COMPARTIMENTO MEDIAL:

Proseguimos con el brazo en extensión y en rotación externa. Se ha de identificar el tendón flexor común insertándose en el epicóndilo medial. A diferencia del CEM, es más corto y grueso. 

Ecografía del compartimento medial

Imagen 1 compartimento medial

COMPARTIMENTO POSTERIOR:

Se coloca el codo en flexión de 90º. Se debe explorar el tendón del tríceps (TBR) desde su unión musculotendinosa hasta su inserción olecraneana. Hay que identificar la fosa olecraneana (FP) con el objetivo de detectar derrames. 

Posición ecografía compartimento posterior

Posición alternativa en compartimento posterior

Imagen 1 compartimento posterior


Fuente:
- Barr LL, Babcock DS. Sonography of the normal elbow. AJR Am J Roentgenol. 1991;157:793-8.
- Konin GP, Nazarian LN, Walz DM. US of the elbow: indications, technique, normal anatomy, and pathologic conditions. Radiographics. 2013;33:125-47.

domingo, 13 de septiembre de 2015

Lesiones óseas líticas IX (Fibroma no osificante)

FOG MACHINES:

F: fibrous dysplasia or fibrous cortical defect (FCD)
O: osteoblastoma
G: giant cell tumour (GCT)
M: metastasis(es)/myeloma
A: aneurysmal bone cyst (ABC)
C: chondroblastoma or chondromyxoid fibroma
H: hyperparathyroidism (brown tumour)
I: infection (osteomyelitis)
N: non-ossifying fibroma (NOF)
E: enchondroma or eosinophilic granuloma (EG)
S: simple (unicameral) bone cyst



Fibroma no osificante

El fibroma no osificante es una de las lesiones óseas que con más frecuencia se puede encontrar un radiólogo. Se puede encontrar hasta el 30-40% de los niños, aunque involuciona con la edad, siendo difícil encontrarlo después de los 30 años. Se diferencia del defecto cortical fibroso por un criterio de tamaño, siendo los fibromas más grandes (>2 cm). Ambas lesiones se encuadran dentro del término fibroxantoma, que hace alusión a la naturaleza histológica de la lesión.

Se trata de lesiones benignas, asintomáticas, y que suelen localizarse en la cortical de las metáfisis de los huesos largos.



Radiografía simple:

- Lesión bien delimitada.
- Radiolucencias asimétricas.
- Base cortical con borde discretamente escleroso.
- La lesión puede ser multiloculada. 



TC: se considera superior a la radiografía simple y a la resonancia magnética de cara a definir los límites de la lesión.

http://www.orthopaedicsone.com/display/Images/Non-Ossifying+Fibroma+Radiology



RM

El aspecto en RM es variable y depende de la fase de desarrollo/ involución en la que se encuentre la lesión.


- T2: 
  • Inicialmente, el fibroma no osificante presenta una señal intermedia o alta en esta secuencia. Se observa una hipointesidad periférica en relación con la esclerosis ósea. 
  • Con el paso del tiempo, la lesión pierde señal en T2, para terminar siendo hipointensa en todas las secuencias. 

Medicina nuclear:

Generalmente, los fibromas no osificantes no presentan zonas hipermetabólicas. Sin embargo, puede existir una hiperemia leve y una captación ósea moderada durante la fase de cicatrización, debiéndo descartare en estos casos el diagnóstico de una fractura superpuesta. 



Fuente: 

 - Helms C. Lesiones que no hay que tocar. En: Helms C. Fundamentos de radiología del esqueleto. Madrid. Ed. Marban. 1993.

domingo, 30 de agosto de 2015

Clasificación de las espondilolistesis

La espondilolistesis es un término descriptivo se hace referencia al deslizamiento (por lo general hacia adelante) de una vértebra de la columna con respecto a la vértebra inferior. Las etiologías pueden clasificarse encongénita (displasia), espondilolítica (ístmica), degenerativa, traumática, patológica o yatrogénica (por ejemplo, postoperatorio). El tipo espondilolítica, es la forma más común de la espondilolistesis. Afecta a la región de la porción interarticular, que es el punto de unión del pedículo y la lámina, donde surgen los procesos articulares y transversales de las vértebras.

Un defecto en este punto separará el cuerpo vertebral, pedículo y apófisis articular superior de la apófisis articular inferior y del resto de las vértebras. Por lo tanto, esta lesión escinde la vértebra en 2 partes: la porción de la vértebra posterior al defecto permanece fijo, y las porciones anteriores son libres de deslizarse hacia adelante en relación a las estructuras posteriores y a la columna vertebral de abajo. Es necesario un ruptura en la pars articular de forma bilateral para permitir el deslizamiento.

http://emedicine.medscape.com/article/396016-overview

La relación de cantidad de deslizamiento a la anchura de cuerpo vertebral se obtiene como un porcentaje. 



Clasificación:

Grado 1: proporción de 0-25%.

Grado 2: 25-50%.

Grado 3: 50-75%. 

Grado 4: 75-100%.



Clasificación de las diverticulitis (Hinchey modificada)

Hinchey desarrolló un sistema de clasificación que fue posteriormente modificado por Kaiser, dividiendo a los pacientes en 4 estadíos clínicos de diverticulitis perforada:

http://coloproctologia.com.ar/curso07prelaparoscopia.htm



Hinchey modificada

0: Diverticulitis clínica leve.

Ia: Pared colónica engrosada/ inflamación pericólica confinada.

Ib: Absceso pericólico pequeño confinado (< 5 cm).

II: Absceso pélvico, intraabdominal distante o retroperitoneal.

III: Peritonitis purulenta generalizada.

IV: Peritonitis fecaloidea.

Patrón predecible de metástasis en cadenas ganglionares cervicales

Es un hecho demostrado que las metástasis adenopáticas cervicales ocurren con un patrón constante y predecible en las neoplasias de cabeza y cuello. El conocimiento de dichos patrones debe ser de ayuda para la realización de un diagnóstico precoz y para un correcto seguimiento en este tipo de pacientes.


http://www.sbrantes.cl/GruposGanglionares.html

  • Carcinoma de cavidad oral: nivel I, II, III.
  • Orofaringe y laringe supraglótica: II, III, IV.
  • Nasofaringe, hipofaringe y base de la lengua: II, III, IV y V.
  • Tiroides: III, IV y VI.
  • Nasofaringe, Orofaringe, base de la lengua y laringe supraglótica: adenopatías bilaterales.


Fuente: Saito N, Nadgir RN, Nakahira M, Takahashi M, Uchino A, Kimura F, et al. Posttreatment CT and MR imaging in head and neck cancer: What a radiologist needs to know. Radiographics. 2012;32:1261-82.

Posttreatment CT and MR imaging in head and neck cancer: What a radiologist needs to know



El tratamiento del cáncer de cabeza y cuello implica la evaluación y el tratamiento multidisciplinario, que puede incluir cirugía, radioterapia y quimioterapia. Los diferentes enfoques de la resección quirúrgica y la reconstrucción de tejidos, los tipos de cirugía del cuello, las diferentes técnicas de terapia de radiación, y la adición de los regímenes de quimioterapia neoadyuvante y concurrentes pueden complicar hallazgos de imagen después del tratamiento multimodal. Diferenciar los cambios post-tratamiento de la recurrencia del tumor con el uso de imágenes es un reto debido a la presencia de la anatomía alterada secundaria a resección y la tapa del reconstrucciones y cicatrización posquirúrgica. A menudo, la recurrencia del tumor puede no ser evidente clínicamente hasta que la recurrencia es lo suficientemente grande como para ser clínicamente palpable. Por lo tanto, la imagen juega un papel importante en la vigilancia después del tratamiento del cáncer de cabeza y cuello. Además, la radioterapia puede inducir distorsiones de tejidos tales como el edema, la inflamación y la fibrosis, que hacen que las imágenes posteriores al tratamiento más difícil de interpretar. Por lo tanto, es importante estar familiarizado con las características de los cambios postratamiento comunes y distinguir estas características de los de la recurrencia del tumor y las complicaciones relacionadas con el tratamiento.

El propósito de este artículo es demostrar los hallazgos de la TC y de la RM después del tratamiento quirúrgico y radioterapia para el cáncer de cabeza y cuello. En primer lugar, se discuten los métodos de tratamiento: (a) la cirugía, con y sin reconstrucción; (b) la disección del cuello; y (c) radioterapia. A continuación, el aspecto radiológico después del tratamiento es clave para diferenciar la recurrencia del tumor de las complicaciones posquirúrgicas, necrosis de la mucosa, complicaciones óseas, complicaciones vasculares, enfermedad pulmonar inducida por radiación, necrosis cerebral inducida por radiación, y neoplasia inducida por radiación. Finalmente, se presenta un protocolo de seguimiento apoyado por lo establecido en la literatura.



Fuente: Saito N, Nadgir RN, Nakahira M, Takahashi M, Uchino A, Kimura F, et al. Posttreatment CT and MR imaging in head and neck cancer: What a radiologist needs to know. Radiographics. 2012;32:1261-82.

lunes, 10 de agosto de 2015

Segmentos pulmonares

La correcta comprensión de la anatomía pulmonar, a través de sus lóbulos y segmentos, es imprescindible para la localización de las lesiones, así como para el reconocimiento de los diferentes patrones radiológicos de enfermedad pulmonar. 

Cada segmento recibe su propio bronquio que se denomina bronquio segmentario. La tráquea se bifurca a nivel de la carina en bronquios principales derecho e izquierdo. El derecho se divide a su vez en tres bronquios lobulares superior, medio e inferior, mientras que el izquierdo se divide en dos superior e inferior.

https://mariearg.wordpress.com/2011/04/26/segmentacion-pulmonar/

Segmentación pulmonar según la clasificación de Boyden

Fuente: Hennings Hinojosa E, Zapata Díaz M, Vázquez Gómez C, et al. Anatomía normal de la vía aérea y la segmentación pulmonar por tomografía computada helicoidal. Anales de Radiología México 2002;4:587-589.

viernes, 31 de julio de 2015

Pérdida de visión en función de la topografía de la lesión

En esta entrada aportamos una ilustración muy didáctica de cara a comprender en qué topografía hemos de buscar una lesión de la vía óptica en una prueba de imagen de cerebro cuando el paciente refiere una pérdida de visión con características concretas. 

https://percibir.wikispaces.com/Ablaci%C3%B3n+Occipital

domingo, 5 de julio de 2015

Elementos de osteosíntesis

En la presente entrada del blog, recomendamos un artículo publicado en la Revista Chilena de Radiología y que aborda las características básicas de los diferentes elementos de osteosíntesis utilizados por los traumatólogos para el tratamiento de fracturas y que, en muchos casos, son desconocidos para los radiólogos. Se recomienda la lectura del artículo referido para una mejor familiarización con los términos descritos (ver Fuente).


FIJADORES EXTERNOS:



FIJADORES INTERNOS:

- Golillas



- Grapas




- Agujas



- Alambres




- Tornillos




- Placas




- Clavos intramedulares

http://www.fisioterapiaparatodos.com/e/salud/dolor-hueso/fractura-tibia-intervencion-cirurgia/


Fuente: García M C, Ortega T D. Elementos de osteosíntesis de uso habitual en fracturas del esqueleto apendicular: evaluación radiológica. Revista Chilena de Radiología. 2005; 11: 58-70.