domingo, 28 de septiembre de 2014

Pelvic endometriosis: MR imaging spectrum with laparoscopic correlation and diagnostic pitfalls

Concepto
La endometriosis se define como la presencia de epitelio endometrial y estroma fuera de la cavidad uterina. 

Epidemiología
Es una enfermedad encontrada casi exclusivamente en mujeres en edad reproductiva. Un 10% de las mujeres  tienen endometriosis y, de ellas, un 30-40% sufren de infertilidad. 

Clínica:  
- Dismenorrea. 
- Dispareunia.
- Dolor pélvico.
- Infertilidad.

Aunque sólo un 39% de la población se presenta con uno de estos cuatro síntomas. 

Los órganos afectos, en orden descedente de prevalencia, son; 
- Ovarios.
- Ligamentos uterinos. 
- Fondo de saco de Douglas.
- Superficie serosa del útero. 
- Trompas de falopio.
- Recto-sigma.
- Vejiga. 

Diagnóstico
El gold standar para el diagnóstico de la endometriosis es la laparoscopia, aunque esta es una técnica invasiva y no está exenta de producir falsos negativos. Algunos casos no manifiestan las características macroscópicas típicas de la endometriosis, siendo la biopsia la forma más fiable de llegar a un diagnóstico. 

Dos lesiones pigmentadas (endometriosis) en superficie ovárica, vistas por laparoscopia. 


Analíticamente, la endometriosis suele acompañarse de una elevación del antígeno carcinoembrionario 125 en sangre, aunque este marcador tiene una escasa sensibilidad y especificidad. 

En cuanto a las pruebas de imagen, la ecografía y la TC son técnicas limitadas de cara a detectar pequeños implantes endometriósicos debido a su menor resolución tisular que la RM. Aunque ha sido un tema controvertido, parece demostrado que no existe un patrón específico para descartar endometriosis por ultrasonografía. 

En RM se manifestará como:

- Lesiones hemorrágicas en "quemadura de pólvora": brillantes en secuencia T1 con saturación grasa. 

- Pequeñas lesiones sólidas profundas: hiperintensas en T1 e hipointensas en T2. 

- Adherencias y fibrosis. Como consecuencia de ellas, encontraremos una distorsión de la antomía normal de los órganos, una loculación de las colecciones, hidrosalpinx, así como áreas isointensas con respecto a los músculos en las diferentes secuencias. 

- Endometriomas: De menor a mayor tamaño según la fase de la enfermedad (>15 mm en enfermedad avanzada). Signos del "sombreado": los endometriomas presentan una hiperintensidad en T1 y suelen tener porciones de tamaño varibale de hipointensidad en T2, debido al contenido en proteinas, hecho que los diferencia de los quistes anexiales hemorrágicos, que suelen brillantes tanto en T1 com en T2. Pueden ser hipointensos en T1 y T2 debido al depósito de hemosiderina en los macrófagos. Los criterios diagnósticos serán la presencia de múltiples quistes hiperintensos en T1 o uno o más quistes hiperintensis en T1 y con el signo del sombreado en T2. 


Fuente: K G Bis, T G Vrachliotis, R Agrawal, A N Shetty, A Maximovich, H Hricak. Pelvic endometriosis: MR imaging spectrum with laparoscopic correlation and diagnostic pitfalls. Radiographics. 1997 May-Jun;17(3):639-55.




martes, 23 de septiembre de 2014

Tipos de de hidrocefalia

http://190.242.118.218:8090/educativo/neurocirugia/new-page/el-encefalo.html


Existe una primera división que separa las hidrocefalias en: 

- Congénita: alteraciones patológicas del tubo neural durante la tercera y cuarta semana de vida embrionaria. Lleva a un aumento de la presión intracraneal por incremento del líquido cefalorraquídeo (LCR) ventricular, sin que ello conlleve siempre la presencia de macrocefalia.

- Adquirida


Dependiendo de la velocidad de instauración:

- Aguda: puede acompañarse de herniación cerebral.

- Crónica: de instauración progresiva.


En función de su fisiopatología, también se puede clasificar en: 

- Comunicante: ocurre cuando el flujo de LCR se ve dificultado después de salir de los ventrículos al espacio subaracnoideo, mientras que es normal cuando circula a través de éstos. El aumento de LCR en los ventrículos se produce por un aumento en la producción de éste o, lo que es más frecuente, debido a una disminución de su reabsorción. En el segundo caso, se relaciona con una fibrosis en las vellosidades de Pacchioni debida, usualmente, a procesos inflamatorios o hemorrágicos previos en las meninges.

- No comunicante: llamada también hidrocefalia obstructiva. Se produce debido a un bloqueo del flujo del LCR en las vías estrechas que conectan los ventrículos. La causa más frecuente es la estenosis del acueducto de Silvio, de origen congénito, aunque también se puede dar en la malformación de Arnold-Chiari y en relación con la compresión producida por tumores localizados en estructuras vecinas (troncoencéfalo, cerebelo, etc).

Existen otros tipos de hidrocefalia que escapan de esta clasificación: la hidrocefalia ex vacuo y la normotensiva. La ex vacuo se da tras un accidente cerebrovascular, produciéndose un contracción del tejido cerebral que tracciona del ventrículo adyacente, aumentando su calibre. La hidrocefalia normotensiva, también denominada hidrocefalia crónica del adulto, ocurre fundamentalmente en ancianos y en muchos casos es secundaria a traumatismos, hemorragias cerebrales o cirugías intracraneales. No se conoce su causa exacta pese a existir diferentes teorías para explicar su génesis. Se asocia a clínica de demencia, incontinencia de esfínteres y alteraciones en la deambulación. 

domingo, 21 de septiembre de 2014

Irrigación del cerebelo

El cerebelo es una víscera ubicada en la fosa posterior, que contacta superiormente con el lóbulo occipital y anteriormente con el tronco del encéfalo. Presenta una porción central, el vermis, y otras dos porciones que se ubican a los lados, los hemisferios. 



Hay tres pares de arterias que irrigan el cerebelo: 

- Arteria cerebelosa superior: sale de la arteria basilar, antes de que se originen las arterias cebrales posteriores. Se dirige lateralmente y contornea los pedúnculos cerebelosos. Se cruza con el motor ocular común (III par) y atraviesa la cisterna ambiens acompañando al nervio troclear (IV par). Se anastomosa con las arterias cerebelosas inferiores y su función es irrigar la cara superior de la corteza cerebelosa, los pedúnculos cerebelosos y los núcleos profundos.

- Arteria cerebelosa anteroinferior: surge del segmento de la arteria basilar inmediatamente posterior a la unión de las dos arterias vertebrales. Va hacia los lados para rodear la protuberancia por debajo de la salida del nervio trigémino (V par). Irriga la cara inferoanterior del cerebelo, relacionándose con el pedúnculo cerebeloso medio y también con los nervios facial (VII) y vestibulococlear. En algunas personas aparece una rama, la laberíntica, que acompaña al nervio vertibulococlear a través del conducto auditivo interno hasta el oído medio.

- Arteria cerebelosa posteroinferior: se origina en las arterias vertebrales, justo antes de que se unan para formar la basilar. Rodea la parte superior del bulbo raquídeo, relacionándose con el nervio vago (X) y el nervio accesorio (XI). Al llegar al pedúnculo cerebeloso inferior, da una rama medial y otra lateral. Irriga la cara posteroinferior del cerebelo y el pedúnculo cerebeloso inferior, así como los núcleos del espinal, del vago, del trigémino, del solitario, los núcleos vestibulares y cocleares. También se encarga de irrigar el IV ventrículo (rama coroidea) y el bulbo raquídeo (ramas bulbares media y lateral).


Fuente: Mandiola E. Olvae E. Alarcón E. Relaciones anatómicas entre la arteria cerebelar anterior inferior y el nervio trigémino. Rev. Chil. Anat., 20(3):291-294, 2002.

sábado, 6 de septiembre de 2014

The Modic vertebral endplate and marrow changes: pathologic significance and relation to low back pain and segmental instability of the lumbar spine

Los cambios tipo Modic son diferencias de señal detectadas por RM en los platillos vertebrales. Son hallazgos usuales y que traducen cambios degenerativos en la unión disco-vertebral. A nivel histológico, se corresponden con diferentes estadios de afectación de la médula ósea subcondral. 


MODIC I
Histológicamente, se relaciona con microfracturas, edema de médula ósea e inflamación.

Por imagen de RM, los platillos vertebrales señales  hipointensas en T1 e hiperintensas en T2.



MODIC II
Representa la conversación de médula ósea roja (hematopoyética) normal en médula ósea amarilla (grasa) por isquemia ósea.

En RM hay una hiperintensidad en secuencias ponderadas en T1, mientras que en T2 se observa una señal isointensa o ligeramente hiperintensa, respecto al tejido óseo adyacente.




MODIC III
Traduce la esclerosis del hueso subcondral. 

Se manifiesta como hipointensidades en los platillos vertebrales, tanto en secuencias T1 como T2. 




Se han descrito formas mixtas de MODIC, lo cual hace pensar que los 3 MODIC corresponden a tres fases de una misma enfermedad. La ausencia de MODIC se cataloga como MODIC 0. 

Fuente: Rahme R, Moussa R. The Modic vertebral endplate and marrow changes: pathologic significance and relation to low back pain and segmental instability of the lumbar spine. AJNR Am J Neuroradiol. 2008 May;29(5):838-42.

Detection and staging of chondromalacia patelae: relative eficacies of conventional MR imaging, MR arthrography, and CT arthrography

Presentamos un artículo clásico que revisa como se ven los distintos grados de condromalacia en RM, RM artrografía y en TC. 

El cartílago en la rótula es un amortiguador natural. El uso excesivo, traumatismos u otros factores pueden llevar a una condición conocida como condromalacia rotuliana, un término genérico que indica daño en el cartílago en la rótula. Clínicamente sería más correcto referirse a la condromalacia como síndrome de dolor patelo-femoral.

La condromalacia se puede dividir en 4 grados por resonancia magnética, según la clasificación modificada de Outerbridge, ideada inicialmente para la artroscopia.

Grado I:
Se produce un reblandecimiento y edema del cartílago articular. 
En secuencia de densidad protónica con saturación grasa de la RM, se observará áreas focales de hiperintensidad con contornos regulares en el cartílago.


Artrografía RM T1 en la que se observa fibrilación del cartílago patelar (flecha)


Grado II
El cartílago se empieza a fragmentar, mostrando fisuras.
En RM artrografía se detectará paso de contraste a través de las fisuras originadas. Irregularidad en los contornos.





Grado III
Pérdida de grosor del cartílago, adoptando una apariencia de carne de cangrejo.
En RM artrografía se constata la pérdida de espesor del cartílago, apareciendo ulceraciones focales que se rellenan de contraste. 





Grado IV
Aquí ya existirá una destrucción del cartílago que producirá la exposición del hueso subcondral. 

En RM se observará una pérdida completa de grosor del cartílago en algunas áreas, con cambios reactivos en el hueso subcondral subyacente. 







Fuente: Gagliardi JA, Chung EM, Chandnani VP, Kesling KL, Christensen KP, Null RN, Radvany MG, Hansen MF. Detection and staging of chondromalacia patelae: relative eficacies of conventional MR imaging, MR arthrography, and CT arthrography. AJR Am J Roentgenol. 1994 Sep;163(3):629-36.

viernes, 5 de septiembre de 2014

mrisafety.com



La resonancia magnética es un método diagnóstico fiable, que no produce radiaciones ionizantes pero no por ello es un procedimiento inocuo para el paciente. Han sido descritos, desde los inicios en el desarrollo de la técnica, múltiples accidentes de mayor o menor gravedad, relacionados con un mal entendimientos de los peligros que acarrea su mal uso. La mayoría de ellos se han relacionado con la interacción del campo magnético con implantes u objetos ferromagnéticos y marcapasos.

Presentamos una web (inglés) en la que se describen de forma pormenorizada los elementos que han de evitar exponerse al campo magnético de una resonancia, con el fin de evitar accidentes: