lunes, 10 de marzo de 2014

Cystic masses of the breast (III)

C) Galactocele: consiste en la acumulación de leche por una obstrucción distal en un conducto galactóforo terminal. Su aspecto radiológico lo determinará el tiempo de evolución de dicha acumulación.

Se muestran como una lesión redondeada u oval en mamografía. En ecografía, su apariencia será similar a la de un quiste complicado o como un quiste de contenido anecoico con finos septos internos. Con el tiempo, se desarrollan focos ecogénicos en su interior (debido a la degradación de los componentes de la leche materna), pudiendo observarse niveles grasa-líquido. Estos niveles grasa-líquido podrán apreciarse en la mamografía, objetivándose una densidad grasa en la parte no declive de la lesión. Finalmente, en fases posteriores, los galactoceles pueden acabar teniendo el aspecto de una masa sólida.


Mamografía ampliada en mujer lactante, donde se observa un galactocele con un nivel grasa-líquido.


La mayoría de galactoceles se resuelven con tratamiento conservador. No obstante, cabe la posibilidad de que se sobreinfecten, estando indicado en estos casos el drenaje percutáneo, guiado por ecografía,  de los mismos. 

Cuando el diagnóstico es dudoso, se puede realizar su punción.


D) Hematoma: se presentan tras las cirugías y los traumatismos, aunque pueden ser espontáneos en los pacientes con tratamiento anticoagulante. Su apariencia dependerá del estado de degradación de los productos hemáticos contenidos. 

No tiene un aspecto mamográfico específico y puede aparecer como una masa de densidad mixta. En ecografía, el hematoma hiperagudo puede mostrarse como un quiste simple que rápidamente evoluciona hacia un quiste complicado con ecos internos. Con frecuencia, presentan el aspecto de un quiste complejo, con tabiques internos, detritus internos y nódulos murales avasculares.


Ecografía de lesión solido-quística en paciente con antecedente tramático.

La presentación en RNM es variable, en función del estado de degradación de los productos hemáticos. Suele detectarse una hipercaptación periférica de contraste en relación con la reacción inflamatoria asociada. 

Si los antecedentes de la paciente son compatibles con hematoma, se clasifica como un BI-RADS 3. En caso contrario, se realizará la biopsia de la lesión, siendo asignada la categoría BI-RADS 4 en algunos casos.

E) Liponecrosis: se observa tras la cirugía, radiación o traumatismos. Es un fenómeno que se debe a la reacción en forma de degeneración quística de la grasa tras una hemorragia. Con frecuencia evoluciona hacia la calcificación del tejido y, eventualmente, hacia la fibrosis y la formación de cicatrices. 

En mamografía, se presentará como asimetrías en la arquitectura mamaria, masas espiculadas, quistes grasos o calcificaciones distróficas. 

Aunque su aspecto ecográfico es variable y depende del tiempo de evolución, es importante saber que la presencia de un aumento de la ecogenicidad del tejido celular subcutáneo o de una lesión hiperecogénica en dicha localización casi siempre sugieren benignidad. 

En RNM, cuando hay un predominio del componente graso, se observa una disminución de la señal central en T1, con una hiperseñal en T1 con supresión grasa. Cuando predomina el componente de fibrosis, se detectará una señal T1 baja, alta o intermedia. No obstante, las lesiones liponecróticas pueden simular neoplasias debido a su, en ocasiones, rápida captación de contraste en anillo. 

La correlación de los hallazgos de las diferentes pruebas de imagen permite clasificar este tipo de lesiones como BI-RADS 2 y evitar biopsias innecesarias. 


E) Abscesos: es una complicación de la mastitis, la mayoría de las veces durante la lactancia. Normalmente, se asocian a fiebre, escalofríos, eritema e hipersensibilidad mamaria. 

La ecografía es la primera prueba de imagen a realizar, debido a que el dolor limita la compresión de la mamografía. Los abscesos se presentarán como una lesión oval, lobulada, de contornos irregulares, con detritus internos y edema del tejido celular subcutáneo adyacente. En la evaluación por eco-Doppler color, se aprecia una hiperemia reactiva en las paredes de la lesión. 

En RNM, se observará una masa redonda o irregular con una intensidad de señal intermedia centralmente y una señal baja en la periferia (T1), zona que realza tras la administración de contraste. En T2, se suele objetivar una hiperintensidad en el tejido mamario y tejido celular subcutáneo adyacentes. 

La cirugía de los abscesos es necesaria cuando son refractarios al tratamiento antibiótico y al drenaje percutáneo. 


F) Papiloma intraquístico: los papilomas intraductales son una causa común de quistes con un nódulo mural, hallazgo que con frecuencia se puede apreciar por ecografía. 

En RNM, este quiste puede tener una hiperseñal en T1, en caso de que contenga detritus o sangre. El papiloma realza intensamente tras la administración de gadolinio. 

Desgraciadamente, este tipo de lesión no suele diagnosticarse mediante pruebas de imagen, con lo que será necesario una clasificación BI-RADS 4 y una biopsia. 


G) Neoplasia necrótica: debe ser considerada siempre en el diagnóstico diferencial de un quiste complejo. Detrás de esta masa irregular con un componente necrótico central suele estar un carcinoma ductal infiltrante en la mayoría de las ocasiones. No obstante, también pueden asociarse con carcinomas medulares o tumores filoides. 

En ecografía, los márgenes irregulares hacen sospechar la etiología maligna, obligando a la clasificación BI-RADS 4. Mediante eco Doppler color sepuede constatar la presencia de vascularicación periférica e interna. 

En RNM, las neoplasias necróticas se presentan como masas de contornos irregulares (aunque también pueden estar bien circunscritas en algunos casos), con captación de contraste heterogénea o en anillo. 


Fuente: Hines N, Slanetz PJ, Eisenberg RL. Cystic masses of the breast. Am J Roentgenol. 2010; 194 (2): W122-33.

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