martes, 30 de julio de 2013

US of the Ovary and Adnexa: To Worry or Not to Worry?

La ecografía es típicamente el primer estudio de imagen realizado en pacientes con sospecha de enfermedad pélvica, siendo un técnica muy útil en la detección y caracterización de masas anexiales. Por otra parte, dichas masas son, en su mayoría, benignas. 

En este artículo, las doctoras Laing y Allison describen las "Big Six" o, lo que es lo mismo, las seis lesiones ováricas benignas más frecuentes, cuyo conocimiento será fundamental de cara a descartar los procesos malignas, así como evitar conductas terapéuticas innecesarias.

1. El desarrollo preovulatorio de un folículo dominante da lugar a lo que conocemos como folículo fisiológico. Cuando la ovulación falla y el folículo cotinua desarrollándose, aparecerá el denominado folículo fisiológico. Ambos son asintomáticos y se manifiestan ecográficamente como un quiste simple, de paredes finas, contenido anecoico y un diámetro de hasta 3 cm. Después de la ovulación, se puede observar una estructura ecogénica, curva y de disposición periférica en este quiste, que recibe el nombre de "cúmulo oóforo".

Folículo maduro con cúmulo oóforo.

2. Cuerpo lúteo: lesión postovulatoria. Tiene un aspecto variable, que va desde el quiste de paredes gruesas e irregulares hasta el que aparece colapsado, simulando una lesión sólida. En Eco-Doppler presenta un flujo periférico prominente, con bajo IR. Suele ser asintomático.