miércoles, 26 de junio de 2013

NOTAS SOBRE ENFERMEDADES DESMIELINIZANTES III



MIELITIS TRANSVERSA


Paciente tipo: no existe predominancia de ningún género. Dos picos de incidencia, de los 10 a los 19 años y de los 30 a los 39 años. 

Evolución clínica:
La mielitis transversa produce un cuadro agudo/ subagudo (entre cuatro horas y cuatro semanas de duración). Produce una afectación motora bilateral, con debilidad rápidamente progresiva que comienza en los miembros inferiores y, a veces, también afecta a los miembros superiores. Existe parálisis flácida al inicio, con aparición de signos de motoneurona superior a las dos semanas aproximadamente. El dolor de espalda, extremidades o abdomen es un síntoma frecuente. Puede acompañarse de trastornos autonómicos como incontinencia vesical o rectal, urgencia miccional, estreñimiento o problemas sexuales.

RM:
En adultos suele aparecer en la columna dorsal media; en niños, en la columna cervical.
Algunas características que nos pueden ayudar a diferenciarla de la EM son: 
- Sus lesiones afectan tanto a la sustancia gris como a la sustancia blanca.
- Afecta a segmentos vertebrales largos (segmentos que abarcan más de dos cuerpos vertebrales).
- Usualmente, implican a las dos hemimédulas.

Criterios diagnósticos:

De inclusión:
1. Alteración sensorial, motora o autonómica atribuible a la médula espinal.
2. Signos y/o síntomas bilaterales (no simétricos necesariamente)-
3. Nivel sensitivo evidente.
4. Exclusión de etiologías extraaxiales por neuroimagen (no válida la TAC).
5. Inflamación en la médula espinal (demostrada por pleocitosis o elevación del índice IgG o  aptación con gadolinio). Si no se cumple ninguno de éstos, repetir punción lumbar y RM en 2-7 días.
6. Progresión hasta máxima lesión entre 4 horas y 21 días (si el paciente se despierta con los síntomas, hasta que se haga más pronunciada que cuando se despertó).

De exclusión:
1. Historia de radiación previa en la columna en los últimos 10 años.
2. Déficit clínico compatible con infarto de la arteria espinal anterior.
3. Alteración de vacío de flujo en la médula espinal compatible con malformación arteriovenosa.
4. Evidencia clínica o serológica de enfermedad del tejido conectivo.
5. Evidencia clínica o serológica de infección relacionada con el SNC.
6. Alteraciones de la RM cerebral compatibles con esclerosis múltiple.
7. Historia o clínica de neuritis óptica.


http://bestpractice.bmj.com/best-practice/monograph/1061/resources/image/bp/4.html

Fuente: Gómez-Argüelles JM, Sánchez-Solla A y Lópe-Dorado E. Mielitis transversa aguda: revisión clínica y algoritmo de actuación diagnóstica. Rev Neurol 2009; 49 (10): 533-540.