sábado, 17 de noviembre de 2012

Patología degenerativa de columna.



Para el leve repaso que hoy haremos sobre la patología degenerativa de la columna vertebral, nos basaremos en un capítulo del libro Radiología Esencial, el cual fue escrito por Ruscadella J y Pedraza S (Ver cita a pie de página).


http://www.artroimagen.com/img/fotos/big/12324541291348418600.jpg
 
En la práctica de nuestra profesión, podemos encontrarnos con cuatro tipos diferentes de patología degenerativa en columna vertebral, cada una de las cuales afecta a estructuras de composición muy distinta (hueso, cartílago, sinovia, ligamentos):

- Espondilosis deformante: caracterizada por la presencia de osteofitos anterolaterales (bilaterales en zona lumbar y derechos en la lumbar, por el efecto inhibidor de la pulsación aórtica). Del 60-80% de los pacientes mayores de 50 años, poseerán formaciones osteofitarias. Se desarrollan por una debilidad del annulus discal, condicionando un pequeño desplazamiento del disco e induciendo  la formación de hueso a su paso. Su crecimiento es inicialmente horizontal, para luego tornarse vertical, pudiendo llegar a fusionarse con las proyecciones óseas de vértebras adyacentes, formando los característicos “picos de loro”. Esta alteración suele acompañarse de un “signo de vacío periférico”, así como de una esclerosis del reborde óseo vertebral.

- Uncartrosis: afecta a las vértebras C3-C7, que poseen unas proyecciones óseas superiores e inferiores que les permiten articularse con las vértebras adyacentes. Dichas son conocidas como las articulaciones uncinadas o de Luschka. La pérdida de altura del disco se relaciona con su génesis. Este tipo de patología degenerativa vertebral se traducirá en una redondez y crecimiento de las apófisis unciformes, así como una disminución de la interlínea articular.

- Osteocondrosis: a lo largo de la vida de una persona adulta, los discos intervertebrales sufren una serie de procesos involutivos que implican una pérdida progresiva de la elasticidad del mismo, haciéndolo más proclive a las roturas de su annulus fibroso, fenómeno conocido como condrosis. Asimismo, dicha lesión discal puede dañar en segunda instancia a las estructuras osteocartilaginosas adyacentes, recibiendo este proceso el nombre entonces de osteocondrosis. Algunos de los signos que observaremos en TAC a este respecto, son pequeñas pérdidas de hueso de bordes geográficos en la articulación intervertebral, además del “signo de vacío” o, lo que es lo mismo, presencia de aire intradiscal. Otras consecuencias crónicas de la osteocondrosis serán la pérdida de altura del disco, el abombamiento de las fibras del annulus, así como la esclerosis de las plataformas vertebrales relacionadas. Las roturas de las fibras del annulus traducirán imágenes focales hiperintensas en secuencias T2 de la resonancia. En cuanto al aspecto de las plataformas vertebrales adyacentes al disco degenerado, Modic observó tres tipos de cambios: Modic I (hipointensidad en secuencias T1, hiperseñal en T2 y captación de la plataforma afectada, lo que implica una reacción ósea edematosa), Modic II (hiperintensidad en T1 e hiper-/isoseñal en T2 de las plataformas afectadas; implica que el edema óseo ha progresado, produciendo la sustitución de la médula ósea por médula ósea grasa) y Modic III (hipointensidad tanto en T1 como en T2 y conlleva condensación ósea).

-  Alteraciones ligamentosas: cualquier patología articular puede inducir cambios en los ligamentos vertebrales como su laxitud, calcificación y osificación. La hiperostosis difusa idiopática del raquis (DISH) es una enfermedad que afecta al 12% de los adultos, implicando una hiperostosis en los puntos de inserción de ligamentos y tendones, lo que implica una osificación de la cara anterior y, con menor frecuencia, de la lateral. Esto se suele acompañar de una osteofitosis paravertebral y en extremidades. En las exploraciones de perfil, observaremos una calcificación de todo el ligamento vertebral común anterior, con un espacio radiolúcido interpuesto entre éste y los cuerpos vertebrales, lo que diferencia este cuadro de lo visto en la espondilitis anquilosante.

Fuente:  Ruscadella J y Pedraza S (2009). Lesiones degenerativas e inflamatorias de la columna vertebral. En Del Cura JL, Pedraza S y Gayette A. Radiología Esencial (771-785). Ed Panamericana. Madrid. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario