martes, 29 de mayo de 2018

Thyroid Imaging Reporting and Data System (TI-RADS)

En 2017, el Thyroid Imaging and Data System (TI-RADS) Committee of the American College of Radiology (ACR) presentó un nuevo sistema de estratificación de riesgo para la clasificación de los nódulos tiroideos en base a su apariencia ecográfica.  Aplicando un sistema de puntuación basado en 5 características del nódulo (composición, ecogenicidad, tamaño, márgenes, focos ecogénicos), se obtienen cinco niveles diferenciados en función de su grado de sospecha. 

1) Composición: 

- Nódulo quístico o casi completamente quístico (0). 

- Espongiforme (0): los nódulos espongiformes son tratados como benignos, no siendo necesarias más acciones diagnósticas. Es importante recordar que para que un nódulo sea considerado espongiforme, su componente quístico debe alcanzar, al menos, el 50% del volumen del nódulo. 

- Solidoquístico (1).

- Sólido o casi completamente sólido (2). 


2) Ecogenicidad: 

- Anecogénico (0).

- Hiperecogénico o isoecogénico (1): es útil valorar la ecogenicidad del nódulo en diferentes planos del espacio. Discernir entre nódulos ecogénicos o isoecogénicos no es crucial, dado que implican una misma puntuación. Si la presencia de calcificaciones densas no permite determinar la ecogenicidad real, se asumirá que dicho nódulo es iso- o hiperecogénico, sumando la puntuación correspondiente. 

- Hipoecogénico (2).

- Muy hipoecogénico (3): es importante diferenciar los nódulos hipoecogénicos de los muy hipoecogénicos puesto que aportan una puntuación diferente a esta clasificación. Para ello, se compara la ecogenicidad del nódulo con la de los músculos del plano anterior del cuello: serán considerados muy hipoecogénicos aquellos que posean una ecogenicidad menor a los músculos. 


3) Tamaño:

- Más ancho que alto (0).

- Más alto que ancho (3): el hecho de que el nódulo haya crecido más en el plano anteroposterior que en el transverso sugiere que, al hacerlo, ha violado los planos tisulares y, por tanto, es sospechoso. 


4) Márgenes:

- Lisos (0).

- Mal definidos (0)

- Lobulados o irregulares (2): no es importante distinguir entre márgenes lobulados e irregulares pues implican una puntuación equivalente. 

- Extensión extratiroidea (3): aunque este hallazgo es patognomónico de malignidad, no son raros los falsos positivos. El mero abombamiento del nódulo sobre el contorno de la glándula tiroidea no es suficientemente fiable como para confirmar la extensión extratiroidea. La grabación de clips de video puede ser útil de cara a confirmar la fijación del componente extratiroideo del nódulo pese los movimientos del transductor, lo cual es sugestivo de invasión. 


5) Focos ecogénicos: 

- No/ extensos artefactos en cola de cometa (0): los artefactos ecogénicos con artefacto en cola de cometa suelen estar en relación con focos de concreción coloide que no se sugieren malignidad. 

- Macrocalcificaciones (1): >1 mm.

- Calcificación periférica en anillo (2): calcificación periférica o "en cáscara de huevo". Hay que identificar zonas de discontinuidad pues sugieren malignidad. 

- Foco ecogénico puntiforme (3): de tamaño menor o igual a 1 mm.


Con el objeto de ilustrar lo descrito anteriormente, aportamos un calculador online del TI-RADS (http://tiradscalculator.com).


Una vez hemos obtenido una puntuación tras el análisis detallado del nódulo, el siguiente paso será establecer el nivel TI-RADS del nódulo.


CLASIFICACIÓN TI-RADS MODIFICADA

TI-RADS 1 (0 ptos): nódulos benignos.

TI-RADS 2 (2 ptos): Nódulos no sospechosos.

TI-RADS 3 (3 ptos): Grado bajo de sospecha. Se recomienda punción si mide más de 2.5 cm. Si es menor pero mide más de 1.5 cm, se indicará seguimiento.

TI-RADS 4 (4-6 ptos): Grado moderado de sospecha. Se recomienda punción si mide más de 1.5 cm. Si es menor pero mide más de 1 cm, se indicará seguimiento.


TI-RADS 5 (7 o más ptos): Grado alto de sospecha. Se recomienda punción si mide más de 1 cm. Si es menor pero mide más de 0.5 cm, se indicará seguimiento. 

La siguiente imagen es muy ilustrativa de lo expuesto hasta ahora en relación a la clasificación de TI-RADS.



Existe poco consenso en la literatura con respecto al espaciamiento óptimo de las ecografías de seguimiento para los nódulos que no cumplen los criterios de tamaño para la PAAF, ya que las tasas de crecimiento no distinguen de manera fiable los nódulos benignos de los malignos.  Para una lesión TR5, La ACR recomienda controles ecográficos cada año durante 5 años. Para una lesión TR4, los controles deben realizarse a los 1, 2, 3 y 5 años. Para una lesión TR3, se pueden realizar imágenes de seguimiento a los 1, 3 y 5 años. Los controles pueden detenerse a los 5 años si no hay cambios en el tamaño, ya que la estabilidad en ese lapso de tiempo indica de manera confiable que un nódulo tiene un comportamiento benigno. Si el nivel de ACR TI-RADS de un nódulo aumenta durante el seguimiento, la próxima ecografía se debe realizar al año, independientemente de su nivel inicial.



Fuente: 

- Tessler FN, Middleton WD, Grant EG. Thyroid Imaging Reporting and Data System (TI-RADS): A User's Guide. Radiology. 2018;287:29-36.

- Tessler FN, Middleton WD, Grant EG, Hoang JK, Berland LL, Teefey SA, et al. ACR Thyroid Imaging, Reporting and Data System (TI-RADS): White Paper of the ACR TI-RADS Committee. J Am Coll Radiol. 2017;14:587-595.


Artículos relacionados: 


martes, 15 de mayo de 2018

Guía de manejo de los nódulos pulmonares en adultos

Exponemos en la siguiente tabla las recomendaciones de manejo para los nódulos pulmonares según la Fleischner Society.

(Click en imagen para ampliar)



Fuente: MacMahon H, Naidich DP, Goo JM,Soo Lee KS, Leung ANC, Mayo JR, et al. Guidelines for Management of Incidental Pulmonary Nodules Detected on CT Images: From the Fleischner Society 2017. Radiology. 2017; 284: 228-43.

martes, 24 de abril de 2018

Señalización de las zonas de trabajo en radiología

Las diferentes zonas que componen un servicio de radiología están divididas en función del tipo de riesgo de exposición y del nivel de dosis probable que puede recibir los individuos que permanezcan en las mismas. 

Por una parte, están las zonas vigiladas que, aunque deben ser señalizadas, implican recibir unas dosis efectivas por año oficial comprendidas en el límite establecido para los miembros del público no profesional, es decir, entre 1 y 6 mSv. Esta zona se señaliza con un trébol de color gris-azulado.



Por otra parte, están las zonas controladas, que son aquellas en las que se pueden recibir dosis efectivas por encima de los 6 mSv. Se señaliza con el trébol verde.



Las zonas controladas se pueden subdividir en:

  • Zonas de permanencia limitada: existe el riesgo a recibir una dosis de radiación superior al límite establecido por año oficial. Se identifica con el trébol de color amarillo. 


  • Zonas de permanencia reglamentada: se puede recibir una dosis de radiación por encima del límite en un corto periodo de tiempo. Se identifica con un trébol de color naranja. 
  • Zonas de acceso prohibido: se puede recibir una dosis de radiación superior al límite en una única exposición. Se identifica ocn un trébol de color rojo. 

jueves, 12 de abril de 2018

TNM 8 del cáncer de pulmón

En esta entrada abordamos la 8ª edición de la TNM para el estadiaje del cáncer de pulmón no microcítico. Dicha clasificación tiene vigencia desde el mes de enero de 2017.




En base a los datos anteriores, obtenemos el siguiente estadiaje:


miércoles, 24 de enero de 2018

Anatomía de las arterias coronarias

Este artículo supone una simplificación de la anatomía vascular cardiaca con una finalidad puramente didáctica. Al margen quedan las variantes anatómicas detectables con relativa frecuencia.

La vascularización del corazón depende de las arterias coronarias, distinguiéndose en condiciones normales dos coronarias principales como son el tronco principal izquierdo y la arteria coronaria derecha. En el 85% de los casos, la arteria coronaria derecha es la dominante. 

http://www.wikiwand.com/en/Left_coronary_artery

  • Tronco principal izquierdo: se origina en el seno aórtico posterior izquierdo, transcurriendo por detrás del tracto de salida del ventrículo derecho y bifurcándose en las arterias coronarias descendente anterior y circunfleja.
    • Arteria coronaria descendente anterior: transcurse por el surco interventricular anterior y suele bordear la punta del ventrículo izquierdo para terminar en su cara diafragmática. En su trayecto emerge las arterias diagonales y las ramas septales. En un tercio de las personas se da una trifurcación observándose también una ramo intermedio junto con las arterias anteriormente citadas. 
      • Arterias diagonales: transcurren sobre la cara anterolateral del corazón en número variable de 1 a 3. 
      • Ramas septales: se introducen en el tabique interventricular e irrigan los dos tercios anteriores del mismo. 
      • Ramo intermedio: emerge entre las dos anteriores y discurre por la cara lateral del ventrículo izquierdo. 
    • Arteria circunfleja: transcurre por el surco auriculoventricular posterior izquierdo hacia el surco interventricular inferior. Se ramifica dando arterias obtusas marginales y otras cicunflejas de la aurícula izquierda. 
      • Ramas obtusas marginales: irrigan la pared lateral del ventrículo izquierdo. 
      • Ramas circunflejas de la aurícula izquierda: generalmente, no son más de dos. Irrigan la cara lateral y posterior de la aurícula izquierda.
  • Arteria coronaria derecha: nace del seno aórtico derecho, transcuriendo por el seno aurículoventricular derecho. En su porción proximal emerge la arteria del cono y en su tercio medio, ramas marginales. En un 59% de los pacientes también se identifica una arteria del nódulo sinusal.
    •  Arteria del cono: en la mitad de los casos procede directamente del seno coronario y no es rama de la arteria coronaria derecha. Se anastomosa con ramas de la arteria descendente anterior para formar el anillo anastomótico de Vieussens
    • Ramas marginales: irrigan la pared anterior del ventrículo derecho.
    • Arteria del nódulo sinusal: en el 38 %, dicha arteria procederá de la arteria circunfleja.

jueves, 21 de diciembre de 2017

Sistema BI-RADS

A continuación mostramos la clasificación BI-RADS de la American College of Radiology actualizada.



Categoría 0: se trata de hallazgos no concluyentes o insuficientes para la asignación de una categoría de sospecha clínica.

Categoría 1: mama normal, sin halazgos relevantes.

Categoría 2: hallazgos definitivamente benignos que no implican un incremento en el riesgo de carcinoma.

  • Quiste simple. 
  • Nódulo graso. 
  • Nódulo con calcificación grosera típicamente benigna. 
  • Necrosis grasa. 
  • Colección posquirúrgica. 
  • Calcificaciones típicamente benigna.
  • Ectasia ductal. 
  • Distorsión arquitectural en clara relación con cicatri quirúrgica.
 Categoría 3: la probabilidad del carcinoma es menor del 2%.

  • Nódulo sólido único, circunscrito y no calcificado. 
  • Asimetría focal (afecta a menos de un cuadrante mamario).
  • Microcalcificaciones puntiformes agrupadas.  
  • Quiste complicado. 
  • Microquistes agrupados.

Categoría 4: grado de sospecha de carcinoma enter el 2-95%.

4a. Riesgo 2-10 %:

  • Nódulo con margen oscurecido en, al menos, el 75%, sólido y circunscrito en ecografía. 
  • Probable absceso. 
4b. Riesgo 11-50%:

  • Nódulo sólido de margen indistinto. 
  • Calcificaciones amorfas, heterogéneas groseras o pleomórficas de distribución agrupada. 
  • Asimetría en crecimiento. 

4c. Riesgo 51-95%:

  • Nódulo de nueva aparición, de forma irregular y margen indistinto. 
  • Microcalcificaciones lineales finas, con distribución agrupada y de nueva aparición. 
Categoría 5: la probabilidad de que sea un carcinoma es mayor del 95%.

  • Nódulo de forma irregular, margen espiculado y alta densidad con microcalcificaciones asociadas. 
  • Microcalcificaciones de nueva aparición, finas, lineales o ramificadas, de distribución segmentaria. 

 Categoría 6: confirmación histológica del carcinoma.


 Fuente: Hines N, Slanetz PJ, Eisenberg RL. Cystic masses of the breast. Am J Roentgenol. 2010; 194: 122-33. 

miércoles, 13 de diciembre de 2017

Tipos de demencia IV: demencia frontotemporal

- Este tipo de demencia suele afectar a pacientes más jóvenes (45-65 años).

- Se suele clasificar en función de la presencia o ausencia de la proteina tau, y de la isoforma presente de dicha proteína. 

- Clínicamente, se define por la aparición de cambios de personalidad, por un deterioro de las funciones ejecutivas y del lenguaje, siendo característica la preservación de la memoria y de las habitlidades visuoespaciales hasta las fases tardías de la enfermedad. 

- En las pruebas de imagen suele observarse una atrofia frontotemporal, simétrica o asimétrica, de predominio anterior. Existen diferentes variantes, con su representación radiológica específica: 

  • Variante conductual: predomina la atrofia frontal que afecta incialemente al córtex orbitofrontal y mesiofrontal. 
  • Afasia progresiva no fluente: afectación selectiva de la región perisilviana izquierda. 
  • Afasia semántica: afectación predominante del lóbulo temporal izquierdo, con afectación asimétrica de su región medial. 


https://www.researchgate.net/figure/7476465_fig4_Figure-5-Axial-MRI-scans-showing-abnormalities-in-the-spectrum-of-frontal-temporal-lobar

Fuente: H. Keyserling,S. Mukundan. The role of conventional MR and CT in the work-up of dementia patients. Neuroimaging Clin N Am, 2005;15:300-5.

martes, 12 de diciembre de 2017

Clasificación de Cognard de las fístulas arteriovenosas

https://pbrainmd.wordpress.com/2015/02/

http://neurosurgerysurvivalguide.com/roundy/


Riesgo de hemorragía: 
  •  Tipo IIb: 10-20%.
  • Tipo III: 40%.
  • Tipo Iv: 66%.
Progresión a mielopatía: tipo V.